ESTADOS UNIDOS COMIENZA A TOMAR FOTOS Y HUELLAS DACTILARES A LOS QUE LLEGAN AL PAÍS
Sin tinta que manche los dedos, pero con un equipo que deja las huellas registradas y una foto rápida y digital, desde hoy los extranjeros que ingresen a Estados Unidos serán sometidos a los nuevos controles de seguridad , que costarán 330 millones de dólares y afectarán a unos 23 millones de personas, entre ellas a decenas de miles de argentinos que viajan por año.
El programa, llamado en inglés US-Visit, busca fortalecer la seguridad contra atentados impidiendo la entrada de personas que estén en los archivos de las fuerzas de seguridad fichadas como supuestos terroristas.
Desde hoy, los extranjeros que lleguen a EE.UU. con visas de estudiante, turismo o negocios deberán pasar por los nuevos controles que en un comunicado oficial se asegura que llevará pocos segundos. El sistema se basa en la recopilación de información sobre el viaje e “identificadores biométricos” —tales como las huellas digitales— para “ayudar a los oficiales de la guardia fronteriza a tomar decisiones sobre la admisión” de los recién llegados.
Entonces, el primer paso que deberá dar el viajero será frente al mostrador de Migración al bajar del avión. Ahí mostrará el pasaporte con la visa otorgada por la Embajada de EE.UU. en su país y responderá a las preguntas acostumbradas sobre cuál es el motivo del viaje o por cuánto tiempo planea permanecer.
Después se le harán dos exámenes de detección de huellas dactilares con un dispositivo sin tinta en el que el viajero pondrá sus dos dedos índices en un lector tipo scanner de vidrio. Cuando termine con ese paso se les tomará una fotografía digital.
Todos los datos que se obtengan se almacenarán como parte del expediente del visitantes. Según informó el Departamento de Seguridad Nacional, la información “estará disponible para oficiales autorizados”, pero este aspecto es fuertemente criticado por los organismos de derechos humanos, que ven un gran peligro en su posible utilización.
Como una forma de protestar por los controles a sus conciudadanos, un juez federal brasileño decidió aplicar el principio de derecho internacional de reciprocidad y obligar a los turistas de EE.UU. que lleguen a Brasil a dejar sus huellas digitales impresas y a ser fotografiados. La falta de infraestructura hizo que —ayer , en su segundo día de aplicación— los estadounidenses sufrieran demoras al llegar a Brasil.
En cambio, el proceso en EE.UU. será rápido, según aseguran. Toda la información obtenida será cotejada con una base de datos y si la computadora no arroja alguna advertencia, el oficial permitirá el ingreso. Desde el gobierno de EE.UU. están convencidos de que con estas medidas se frenará el paso de posibles terroristas porque se detectarán los pasaportes falsos. Además, la base se formó con información de las fuerzas de seguridad y de gobiernos extranjeros. El sistema también incluye datos sobre todas las infracciones migratorias de los extranjeros. Se calcula que en un año serán 23 millones de personas las que se someterán a este procedimiento y entre ellos estarán los argentinos. En el año 2001, cuando todavía no se necesitaba visa para hacerlo, el INDEC registró que fueron 295.811 los ciudadanos con pasaporte argentinos que salieron de Ezeiza rumbo a ese país y Canadá. En 2002 fueron 180.120 y en los primeros 7 meses de este año la cifra alcanzó a los 95.385.
Desde hoy, el viajero deberá repetir el nuevo procedimiento a la salida del país. Pero esta vez, no frente a un funcionario. Para dejar registrada la salida, cada extranjero con visa deberá pasar frente a controles automáticos. Ahí un lector digital leerá los datos del pasaporte y volverá a constatar las huellas digitales. Con los datos verificados quedará registrada la partida. Sólo quedarán al margen de este control los ciudadanos de 27 países entre los que están la Unión Europea, Canadá, Japón y Australia.
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