ESTADOS UNIDOS LANZÓ EN IRAK SU MAYOR OFENSIVA MILITAR DESDE 2003
Las fuerzas estadounidenses e iraquíes lanzaron ayer lo que calificaron la mayor ofensiva aerotransportada desde la invasión del 2003, contra las guaridas de la insurgencia en Samarra (norte de Bagdad), donde el ataque contra una mezquita desató en febrero una feroz violencia sectaria entre shiítas y sunnitas, las ramas mayoritaria y minoritaria respectivamente, del islam en Irak.
El mando estadounidense informó que la llamada “Operación Enjambre” o Swarmer tiene como objetivo desmantelar los escondites de los hombres del jefe de Al Qaeda en Irak, Abu Musab Al-Zarqaui al noreste de Samarra (120 km. al norte de Bagdad).
Según el Ejército estadounidense, 50 aeronaves, unos 1.500 efectivos —800 iraquíes y 650 es tadounidenses—, unos 200 vehículos tácticos y medio centenar de helicópteros participan en una acción que, según las previsiones, durará varios días y en la que se intentará “barrer” una zona de fuerte actividad rebelde y desmantelar sus escondites de armas y explosivos.
De hecho, hacia el final del primer día de operaciones, el mando militar informó que “se han capturado depósitos de armas del enemigo que contienen proyectiles de artillería, explosivos, materiales para fabricación de artefactos explosivos y uniformes militares”.
El ataque, según informó el comando, comenzó con soldados de la 1ª Brigada del Ejército iraquí junto con tropas aerotransportados estadounidenses en un asalto combinado por tierra y por aire para aislar el objetivo. Los militares se adentraron desde primeras horas de la mañana en una zona al noreste de Samarra en la que se cree que se han atrincherado efectivos de la resistencia.
La aviación transportó a soldados de unidades iraquíes y les dio apoyo desde el aire. El cuadro de un verdadero enjambre de helicópteros acercándose al lugar de las operaciones, como mostró la televisión, resultaba una fuerza intimidante desde tierra.
Fuerzas de una brigada de comandos completaron la operación al asegurar diversos edificios en la zona.
Fuentes de seguridad de la capital provincial, Tikrit, señalaron que las tropas atacaron desde varios frentes la región, cuyos límites están marcados al oeste por el Tigris y al norte por las montañas de Harmein.
A principios de este mes se había realizado otra operación militar al oeste de Samarra en la que se desmantelaron numerosos escondrijos de armas.
Según un oficial del Ejército iraquí, la operación se puso en marcha tras haber recibido información sobre la presencia de elementos de Al Qaeda en el noreste de Samarra. Sin embargo el principal tronco de la resistencia proviene de milicias populares.
La provincia de Saladin, escenario del ataque, forma parte del llamado triángulo sunnita, un reducto de la insurgencia desde poco después de la invasión hace tres años. Saddam Hussein fue capturado en esa provincia. El canciller interino Hoshyar Zebari dijo que el ataque era necesario para impedir que los insurgentes formen un nuevo reducto como en Fallujah, al oeste de Bagdad.
La Operación Swarmer coincidió con la celebración, en Bagdad, de la sesión inaugural protocolaria del nuevo Parlamento, más de tres meses después de las legislativas de diciembre de 2005 y en medio de un tenso clima de crisis política y de temores de guerra civil.
En los 40 minutos que duró la sesión, los 275 diputados reunidos en el sector fortificado de la Zona Verde (en el centro de la capital iraquí) prestaron juramento pero no eligieron a su presidente.
“Según la Constitución, la sesión debe designar al presidente y a los dos vicepresidentes, pero tras unas consultas con los bloques políticos, se decidió dejarla abierta en espera de un acuerdo” sobre un gobierno de unidad nacional, declaró el diputado sunnita, Adnan Pachachi.
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