ESTADOS UNIDOS RECLAMÓ A CHÁVEZ MÁS TRANSPARENCIA ELECTORAL
Al día siguiente de las polémicas elecciones parlamentarias venezolanas del domingo, el gobierno de Estados Unidos reclamó ayer a Hugo Chávez que “mejore la transparencia de su sistema electoral”. La administración del presidente George Bush justificó así el inédito boicot al comicio defendido por la oposición afirmando que su razón era “la escasa fe en la democracia venezolana”.
La reacción de la Casa Blanca se produjo cuando toda Venezuela debate sobre la legitimidad de la nueva Asamblea Nacional (Parlamento), que desde enero y hasta 2010 será dominada por el partido del presidente Chávez y sus aliados, ante una abstención electoral del 75%. Ese ausentismo, sin embargo, ha tenido antecedentes similares en otras elecciones de Venezuela, donde el voto no es obligatorio. “Dada la tasa de abstención, más las palabras de preocupación de importantes venezolanos, vemos que esto refleja una importante falta de confianza en la imparcialidad y transparencia del proceso electoral”, dijo el vocero del departamento de Estado, Adam Ereli.
“Ciertamente que esperamos que Venezuela aborde los temas de la transparencia e imparcialidad para el beneficio de la democracia venezolana”, agregó.
El portavoz de la Casa Blanca se refirió así a los comicios del domingo, en los cuales el oficialismo y sus aliados lograron una inédita victoria al obtener los 167 asientos de la unicameral Asamblea Nacional. Sólo el Movimiento V República, la agrupación de Chávez, obtuvo 114 escaños, tres más del límite de 111 que marca la mayoría absoluta. Esa apabullante presencia —que se concreta por primera vez en la historia de este país— se produjo por la defección de los seis principales partidos opositores, que objetaron la transparencia del sistema.
El reclamo estadounidense se difunde horas antes de que las misiones de la OEA y la Unión Europea, que enviaron sendos contingentes de veedores, difundan sus informes sobre los comicios. Según dijo a este enviado y a otros colegas el jefe de inspectores de la OEA, José Peneda, la elección se desarrolló de manera “normal y tranquila”. Similares comentarios se recogieron en la delegación de veedores europeos, quienes incluso afirmaron que el sistema venezolano garantizaba la limpieza de los comicios pese a “algunos problemas menores”.
El interés por lo que digan los inspectores internacionales no es algo circunstancial porque ya hubo un debate serio sobre el tema hace dos años. Fue cuando la oposición antichavista cuestionó aspectos técnicos del referendo revocatorio del mandato presidencial que sus mismos líderes habían convocado. Por ello, se reclamó la intervención de los veedores, a lo que el gobierno accedió. Cuando los inspectores apoyaron al gobierno, la oposición rechazó su veredicto.
“Las elecciones fueron legítimas y no corresponde cuestionarlas”, reaccionó ayer el canciller Alí Rodríguez, ante una consulta de Clarín y otros medios durante una conferencia de prensa en la Vicepresidencia de la República. El gobierno de Caracas ha venido denunciando a Washington como instigador del boicot, algo que la administración Bush rechaza. Los chavistas afirman que el abandono a competir en las elecciones fue una maniobra, porque ya preveía por sus encuestas que iba a perder. En la actual legislatura, los opositores tienen 79 diputados. Algunos sondeos del gobierno presagiaban que si la oposición iba a las urnas ese número se reduciría a unos 30.
Ayer, en la TV, en los diarios y en muchos corrillos privados un gran asunto de debate era el futuro de la oposición, luego de las críticas internas que han comenzado a aflorar, cuestionando el papel de sus dirigentes por haber quedado ahora fuera del Parlamento. Uno de los que más hincapié hizo en el tema fue el analista Luis Vicente León, quien dijo a Clarín: “En su interior, la oposición quedó fracturada por el boicot y ahora unos sectores querrán capitalizar el triunfo sobre otros grupos en un ámbito que no es el de la negociación”.
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