ESTADOS UNIDOS RECUERDA HOY LOS ATAQUES DEL 11 DE SEPTIEMBRE
Estados Unidos recuerda este jueves el segundo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre, con actos de homenaje que incluirán momentos de silencio y canciones patrióticas. En los dos años que siguieron a los atentados perpetrados con aviones secuestrados, el gobierno del presidente George W. Bush libró las guerras de Afganistán e Iraq e inició una campaña en todos los frentes contra el terrorismo, en acciones que han encontrado rechazos en diversas partes del mundo.
Bush advirtió el miércoles que la red al Qaeda sigue conspirando contra su país, por lo que debe ser perseguida y derrotada.
Los comentarios del mandatario fueron formulados el mismo día en que el grupo extremista prometió nuevos ataques contra objetivos estadounidenses, en una cinta difundida por la televisión árabe.
“Los recuerdos del 11 de septiembre nunca nos abandonarán. No olvidaremos las torres en llamas y las últimas llamadas telefónicas y el humo sobre Arlington”, dijo Bush en un discurso en un laboratorio de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), en el estado de Virginia.
“Y nunca olvidaremos a los servidores del mal que organizaron los ataques. Y nunca olvidaremos a aquellos que se regocijaron de nuestra pena y nuestro duelo”, prometió.
El discurso del miércoles fue el primer mensaje de Bus conmemorando el aniversario de los atentados contra el World Trade Center en Nueva York y el Pentágono, en las afueras de Washington, que costaron la vida a casi 3.000 personas.
El jueves, el presidente recordará la ocasión asistiendo a una misa en memoria de las víctimas, guardará un momento de silencio en la Casa Blanca y visitará a varios soldados heridos en las guerras de Iraq y Afganistán.
“La mejor manera de proteger a los estadounidenses es mantenerse en la ofensiva”, sostuvo.
Bush afirmó que desde los ataques del 11 de septiembre, al Qaeda ha perdido casi dos terceras partes de sus líderes conocidos, más de 200 millones de dólares en bienes han sido incautados o congelados, y los terroristas no reciben más apoyo de regímenes totalitarios como los que había en Afganistán e Iraq.
“Los terroristas han perdido sus campos de entrenamiento en Afganistán. Han perdido la protección de los Talibán”, señaló. “Ninguna red terrorista obtendrá armas de destrucción masiva del régimen de Saddam Hussein. Ese régimen ya no existe”.
En el frente interno, Bush dijo que el FBI ha sido puesto a punto para que pueda enfocarse en la prevención de futuros ataques terroristas, y otras 22 agencias federales han sido fusionadas en el nuevo Departamento de Seguridad Interna.
“Los empleados del departamento trabajan todos los días con la responsabilidad primordial de hacer más seguro a Estados Unidos”, afirmó.
El presidente remarcó también lo que calificó como una “masiva puesta apunto de la seguridad” en la industria aeronáutica para prevenir que aviones sean empleados como armas, tal como ocurrió el 11 de septiembre de 2001.
“Cerca de 48.000 controladores profesionales, empleados y supervisados por la Administración de Seguridad en el Transporte están ahora en el trabajo”, sostuvo.
Homenajes en el mundo
Las dudas sobre la respuesta de Estados Unidos y el riesgo de nuevos ataques han socavado la solidaridad que provocó entonces la tragedia.
En Tokio, unos monjes budistas estuvieron al frente de un grupo de 20 personas que rezaron por la paz frente a la embajada de Estados Unidos y que protestaron por la guerra en Iraq.
Los diplomáticos en las embajadas estadounidenses encendieron por su parte velas como homenaje.
El grupo ecologista Planet Ark se unió a un grupo de estadounidenses para plantar 3.000 árboles en un parque de Sidney en recuerdo a las personas que murieron cuando los secuestradores suicidas estrellaron cuatro aviones contra el World Trade Center, el Pentágono y un campo de Pensilvania.
Proyectando una sombra sobre las conmemoraciones, el líder de la red al Qaeda, Osama bin Laden, apareció en una nueva cinta de vídeo elogiando los ataques. La divulgación de la cinta subrayó todo lo que queda por hacer en la guerra contra el terror declarada por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, hace dos años.
“La única superpotencia que queda en el mundo debe darse cuenta de que la política de “con nosotros o contra nosotros”, y en particular el uso adicional de la agresión sólo alimentará el odio que motivó los ataques,” dijo en su editorial el periódico hongkonés South China Morning Post.
Estos sentimientos se repitieron por toda Asia, y sirvieron como recuerdo de las acciones militares estadounidenses que han dividido al mundo en los últimos dos años.
El Parlamento australiano guardó un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de los ataques. En Hong Kong, el consulado de Estados Unidos izó su bandera a media asta.
El primer ministro australiano, John Howard, dijo en una alocución televisada: “Esta guerra contra el terrorismo va a continuar previsiblemente durante años y nadie puede considerarse a sí mismo fuera del alcance del terrorismo.”
Sin embargo, los puntos de vista de Howard fueron cuestionados por periódicos -y poblaciones- por toda Asia.
En Malasia, un país mayoritariamente musulmán que rápidamente se alió con Washington en la guerra contra el terrorismo, actitudes más recientes se vieron reflejadas en una columna de opinión en el New Straits Times.
“Ninguna campana tañe por las víctimas de la increíble barbarie israelí,” dijo Shad S. Faruqi.
Cuestionamientos
Otros editoriales asiáticos se centraron en las consecuencias de la respuesta de Estados Unidos, que ha llevado a su ejército a empantanarse en Iraq y Afganistán y por ahora no ha sido capaz de atrapar a bin Laden, el presunto organizador de los ataques del 11 de septiembre.
“Dos años después del 11 de septiembre… Estados Unidos se dirige hacia un camino de autoaislamiento y a ser unilateral en la acción,” dijo un editorial en el periódico del Ejército Popular de Vietnam.
El Sydney Morning Herald de Australia fue más directo.
“La buena voluntad de los aliados de América se ha desperdiciado,” aseguró. “La amenaza representada por los terribles ataques de hace dos años sigue ahí,” añadió.
En Indonesia, país donde se perpetraron los peores ataques desde el 11 de septiembre cuando dos bombas mataron a 202 personas en Bali el pasado octubre, el Yakarta Post utilizó un tono similar.
“También existe el temor de que, a no ser que sea llevada cuidadosamente, la guerra contra el terrorismo sea percibida en el mundo islámico como una cruzada en su contra”, declaró.
“Pero, hasta ahora, el presidente Bush no está sólo lejos de desarraigar las redes terroristas y llegar al corazón del problema, sino que ha provocado el surgimiento de más terroristas en el mundo.”
El francés Le Monde tituló tras el 11 de septiembre de 2001 que todo el mundo se sentía americano en esos momentos. El jueves, su editorial sobre Washington decía: “La compasión ha dado paso al temor de que acciones irreflexivas están agravando los problemas y que la lucha contra el terrorismo es un pretexto para ampliar la hegemonía estadounidense.”
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