ESTADOS UNIDOS TEME UNA EPIDEMIA DE “GRIPE DEL POLLO”
Golpeado por el desastre y la imprevisión que marcó el paso de Katrina, y mientras el huracán Rita golpea al sur de Estados Unidos, el presidente George Bush enfrenta ahora otra amenaza: una posible epidemia global de gripe aviaria, conocida también como “gripe del pollo”, que podría dejar hasta 200.000 muertos en ese país, según estimaciones de expertos. El miedo se extiende por todo el mundo, sobre todo en Asia, donde ya murieron más de 60 personas por el virus.
Las autoridades de Indonesia anunciaron ayer la muerte de una nena de cinco años, al parecer por esa infección. Si los análisis confirman que esta fue la causa, sería el quinto caso en ese país. Además, hay otras seis personas internadas en Yakarta con síntomas de este mal. La ministra de Salud, Siti Fadilah Supari, admitió que teme una epidemia.
La noticia se conoció justo cuando la región Asia-Pacífico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó una estrategia de lucha contra las enfermedades emergentes, para ayudar a los países a combatir males como la “gripe del pollo”. Pero esto no se logrará sin ayuda de las naciones ricas, pues un plan de prevención es muy costoso y los países que lo sufren en general no pueden afrontarlo.
El virus H5N1, que produce esta enfermedad, afecta sobre todo a aves de corral en una decena de países del sudeste asiático. En algunos casos —en Vietnam, Tailandia, Indonesia y Camboya—, se han contagiado humanos, que estuvieron en contacto con partículas fecales de animales enfermos. Hasta ahora se infectaron 112 personas, de las que murieron 61, según la OMS. Pero la principal preocupación de los expertos es que esta gripe pueda combinarse con algunas de las cepas de la gripe humana y se difunda en una pandemia (es decir, una epidemia expandida a varios países).
A fines de 2004, autoridades de la OMS advirtieron que, según las previsiones más prudentes, podría haber entre 7 y 10 millones de muertos, o en el peor de los casos, hasta 100 millones.
El gobierno de Bush, con su popularidad en caída libre tras las demoras en la respuesta a Katrina, busca evitar a toda costa cualquier otra catástrofe. Por eso se esfuerza en frenar una posible expansión de esta gripe.
Hace pocos días, ante la Asamblea General de ONU, Bush pidió una movilización internacional para combatir esta enfermedad. “Si no actuamos, este virus podría generar la primera pandemia del siglo XXI”, alertó.
En América no hubo casos de humanos afectados. “Hasta ahora no ha sido un problema serio para las Américas u otros países fuera de Vietnam e Indonesia”, señaló a la agencia AFP el portavoz de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Daniel Epstein. Aunque aclaró que varios países comienzan a tomar conciencia de la amenaza y a analizar cómo enfrentarla.
Estados Unidos ya gastó 30,5 millones de dólares para contener a la gri pe aviaria en Asia, informó el departamento de Estado. Y en el plano interior, destinó 100 millones de dólares para una nueva vacuna contra el H5N1, producida por un laboratorio francés. Además, apunta a tener 20 millones de dosis de medicamentos anti gripe, de los que ahora tiene 2,5 millones, según el secretario de Salud, Michael Levitt.
Para varios expertos estadounidenses en salud, el llamado de Bush y las medidas de su gobierno llegan demasiado tarde. “Si hoy hubiera una epidemia de gripe aviaria en el mundo, tendría consecuencias virtualmente imposibles de imaginar”, afirmó el director del Centro Nacional de Previsión de Desastres, Irwin Redlener, a la cadena ABC.
Según la OMS, sólo unos 40 países tienen un plan de acción contra la gripe aviaria, “más o menos completo”. Christine McNab, una portavoz de la organización mundial, advirtió que “necesitamos un sistema de vigilancia mejor”.
Este contenido no está abierto a comentarios

