ESTADOS UNIDOS Y EL FMI PREOCUPADOS POR LOS BONOS QUE NO ENTRARON EN EL CANJE
En las reuniones que mantuvieron por separado con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, el titular del FMI, Rodrigo Rato, y el secretario del Tesoro de EE.UU., John Snow, quisieron saber qué hará el Gobierno argentino con los acreedores que no entraron al canje. Tal como adelantó ayer Clarín, ambos están preocupados por conocer cuál será la estrategia frente a una masa equivalente a 20.000 millones de dólares en bonos.
Lavagna respondió que la decisión del Gobierno es no reabrir el canje. Según una fuente que sigue muy de cerca las negociaciones, el ministro y su equipo explicaron que esos acreedores amenazaron con hacer juicios y que entonces la estrategia argentina será prepararse para defenderse en los tribunales. La idea sería obligar que los bancos que asesoraron a los bonistas sean parte del juicio.
El debate de este tema aún no está agotado. Lo cierto es que también el Departamento del Tesoro está preocupado por los que no entraron al canje (los hold outs, según la jerga financiera). En vísperas de la reunión entre Snow y Lavagna, el número dos del Tesoro, John Taylor, dijo públicamente que la participación en el canje argentino había sido más alta que la esperada. Y que dada la complejidad de la operación “se puede decir que fue exitosa”. Pero enseguida agregó: “Ahora estamos ansiosos por ver cómo proceden con los otros acreedores”.
De hecho, algunos países del Grupo de los Siete, como Italia, han pedido que la solución a los hold outs sea condición para que el Fondo firme un nuevo acuerdo con Argentina. “Si el FMI plantea esto, nosotros no lo vamos a aceptar”, aseguró a Clarín con firmeza un miembro de la delegación argentina.
Durante la jornada de ayer Lavagna se negó a hacer declaraciones sobre sus gestiones en esta ciudad. Pero llamó la atención que en sendos comunicados emitidos por el Fondo y por el Tesoro al final de la tarde no fijaron una posición oficial respecto del canje, ni mucho menos lo celebraron como ocurrió con experiencias anteriores.
El FMI destacó que —tal como lo habían adelantado las autoridades argentinas— “al concluir su ofrecimiento de canje de deuda” se reunieron con el director gerente del FMI, Rodrigo Rato, y miembros de su cuerpo técnico.
“Estas conversaciones iniciales fueron fructíferas y cordiales. Se acordó que la etapa siguiente en el diálogo consistirá en la realización de reuniones adicionales en el ámbito técnico en Washington en las próximas semanas”, dijo el comunicado.
Otro miembro de la delegación argentina explicó a este diario que las reuniones no tendrán lugar en Buenos Aires como se hacían hasta ahora, porque el Gobierno quiere evitar la expectativa desmedida que se genera en la opinión pública cuando llega al país una misión del FMI.
Por su parte, el comunicado emitido por el vocero del Tesoro, Tony Fratto, fue todavía más lavado. Consignó que Snow estaba acompañado por Taylor y su mano derecha, Randy Quarles. Lavagna llegó junto con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y el embajador ante la Casa Blanca, José Octavio Bordón.
“El secretario Snow recibió una actualización del ministro Lavagna sobre el canje que ha terminado. Discutieron sobre el estado de la economía argentina, incluyendo las perspectivas para el crecimiento económico de este año, las expectativas de inflación y los planes para seguir adelante el programa de reformas económicas”. El comunicado concluye diciendo que Snow y Lavagna tendrán una nueva reunión durante la Asamblea de primavera del Fondo, que tendrá lugar a mediados de abril.
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