ESTAFAN A JUBILADO CON CARTAS “DEL MÁS ALLÁ”
Sixto Egidio Guanca fue víctima de una cruel estafa realizada por una banda de ciudadanos colombianos que se hacen llamar Profetas de la Fe. Entregó sus ahorros a cambio de soluciones milagrosas a sus problemas.
“Yo escuché las propagandas por la radio y el 6 de febrero, cuando fui a renovar un plazo fijo que tenía en el Banco Nación, decidí ir a ver de qué se trataba”, explicó el ex trabajador ferroviario de Salta.
Ese día se dirigió a las “oficinas” de esta banda que prometía soluciones místicas a problemas terrenales. Allí fue atendido por una secretaria y debió esperar junto a una gran cantidad de clientes, informó el diario El Tribuno.
“Cuando entré una señorita de nombre María me anotó y después de un rato me atendieron. El que me habló fue un tal Elizin, quien me dio una botellita y me hizo orinar en ella para hacerme un diagnóstico”, relató.
Cuando Elizin regresó con los resultados le dijo a Guanca que padecía una terrible enfermedad que podría acabar con su vida. Alguien de su familia le había hecho ese mal. En sus manos tenía el recipiente con la orina, la cual cambió de color al agitarla.
“Lógicamente me dio miedo, pero él me tranquilizó diciéndome que tenía la cura. Yo le pregunté cómo era y me respondió que debía llevar la botella al cementerio y enterrarla allí, pero después se quedó callado, comenzó como a rezar y de pronto cambió señalándome que no, que se la dejara a él, que junto a sus ‘hermanos’ la llevarían y harían el conjuro por mi. Y no sé cómo, pero inmediatamente después me convenció de que le comprara en 200 pesos una ‘llave de la fortuna’ con la que yo podría garantizar mi salud y ganar mucho dinero si es que seguía sus instrucciones al pie de la letra. Tras ello, me fui”, recordó.
A la semana siguiente regresó por más asesoramiento. Los supuestos profetas le ofrecieron multiplicar sus ahorros. Lo único que tenía que hacer era ponerlo en un ataúd pequeño y dejarlo en manos de esta banda. Sus oraciones lo convertirían en millonario.
Y así lo hizo Guanca. Sacó el dinero del banco y lo dejó confiado en aquella oficina. Cuando volvió en otra oportunidad para retirarlo fue detenido por un misterioso mensaje del “más allá”.
“Elizin tomó un papel que tenía algo brilloso encima, comenzó a frotarlo y de pronto aparecieron unas letras. Cuando terminó me lo mostró y era un mensaje de mi padre muerto hace ya 18 años; yo me impresioné, le creí y les dejé el dinero”, explicó.
El supuesto mensaje no era otra cosa que unas cuantas frases escritas a partir de datos previamente otorgados por el propio jubilado.
El mensaje decía textualmente: “Yo soy el ánima de Isidoro (el padre de Guanca), te comunico a ti hijo, que te aré rico, te daré salud, te boy a bendecir, tu dinero multiplicaré en 66 días, trae el dinero ten Fe hijo”.
A los 66 días Guanca volvió, pero ya era demasiado tarde. No había nadie en aquella dirección. Su dinero y la banda habían desaparecido. Días después fueron atrapados por la policía, acusados de estafar a decenas de salteños.
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