ESTRENAN EN FRANCIA UN DOCUMENTAL SOCIAL INSPIRADO EN ARGENTINA
Aunque fue presentado en sociedad hace un año, el documental “La Toma”, de la canadiense Naomi Klein se sigue estrenando en el mundo. Esta vez, serán los franceses quienes podrán ver la película basada en el fenómeno de fábricas argentinas recuperadas por sus trabajadores.
Klein, autora del best seller “No Logo”, y su pareja Avi Lewis decidieron recrear en su obra la Argentina posterior a la crisis económica de 2001, donde treinta obreros desempleados ocuparon su fábrica abandonada por los patrones para poner de nuevo en marcha los motores de las máquinas.
Klein estuvo en el país en mayo de 2003 junto a los trabajadores de la fábrica Brukman, entre otras, para apoyarlos en su lucha.
“Hemos hecho “La Toma” para responder al desafío de los que nos decían: conocemos los modelos contra los que luchás pero ¿qué alternativa proponen?”, contaron los autores.
Tras recorrer foros sociales y asambleas antiglobalización en todo el mundo, decidieron dar a conocer “una alternativa concreta a las fuerzas del Turbo-Capitalismo”, tomando como ejemplo el caso de La Forja de San Martín.
Esta fábrica bonaerense de piezas automovilísticas parece una gran catedral desamparada de la que incluso desaparecieron las palomas “muertas de hambre o de tristeza”, dijo uno de los obreros.
Freddy Espinosa, presidente de la cooperativa, es el líder de la ocupación y de la lucha obrera contra los antiguos patrones, banqueros y jueces, el héroe de una película que quiere traer esperanza frente a la globalización.
Según Klein, “La Toma” representa la lucha de David contra Goliat.
“Argentina había sido un laboratorio para el liberalismo, las privatizaciones masivas y el completo desarreglo de la economía”, explicó Lewis.
Después de una crisis sin precedentes, en la que se sucedieron cinco presidentes en tres semanas, el país se convirtió en “un laboratorio de experiencias democráticas”, agregó.
Lewis reconoce que se han tomado fábricas en otros lugares y momentos, pero destaca del caso argentino “un énfasis nuevo en la democracia de base asamblearia”. Es un ejemplo de una lucha obrera que sustituye “la tradición de la huelga” por “la necesidad de trabajar con dignidad”.
Al frente de un “equipo joven, entusiasta, apasionado y sin experiencia”, Lewis y Klein filmaron durante unas 200 horas para crear un documental de casi hora y media que entrelaza imágenes de archivo, reportajes sobre las manifestaciones, conversaciones en la intimidad del hogar de Freddy y el suspenso sobre el desenlace.
Lewis y Klein llevan la lucha social en sus genes. El abuelo de Naomi, animador de Disney, organizó la primera huelga en los años 1940 y pasó a integrar una lista negra. Sus padres, pacifistas estadounidenses, se exiliaron en Canadá durante la guerra de Vietnam y se quedaron a vivir en ese país.
Paralelamente a la salida de “La Toma”, ovacionada en la Mostra de Venecia en septiembre pasado, los dos cineastas pidieron por los obreros de Zanon, la empresa de cerámica ubicada en la Patagonia, que se ha convertido en símbolo del movimiento de autogestión de las fábricas recuperadas.
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