ESTUDIAN LA REDUCCIÓN DE RETENCIONES A INDUSTRIAS QUE EXPORTEN MÁS EN 2005
El gobierno estudia eliminar gradualmente las retenciones del 5% sobre las exportaciones de bienes industriales a las empresas que incrementen las ventas al exterior respecto de los niveles actuales.
La medida, que se aplicaría en 2005, fue anunciara ayer por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, junto a otras que también están en estudio, como la instrumentación de mayores penas a las automotrices que no aporten más producción propia al intercambio regulado con Brasil, y la disminución del impuesto al cheque para las obras sociales.
La reducción gradual de las retenciones a las exportaciones industriales está en línea con las medidas que viene adoptando Economía para proteger al sector, como el régimen de amortización acelerada de impuestos para las inversiones y las salvaguardas a rubros sensibles. “Una eventual baja en las retenciones a cada sector industrial va a estar directamente vinculada al incremento de las exportaciones que experimente ese sector”, precisó Lavagna.
La medida no afectaría significativamente la recaudación nacional, dado que de los 700 millones de pesos que aportan mensualmente las retenciones, sólo 50 millones provienen de la industria. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las manufacturas de origen industrial (MOI) representaron un 33,5% de las exportaciones totales en octubre último, contra el 29,9% que significaban en el mismo mes del año pasado. En montos, las ventas al extranjero sumaron 7.532 millones de dólares entre enero y octubre últimos, casi un 20% más que los 6.317 millones del mismo período del año pasado.
Sin embargo, además de ser el sector industrial el menos dinámico en el comercio exterior, los últimos datos del Indec arrojan algunos datos. Según los datos de la encuesta cualitativa que difunde mensualmente el organismo, en noviembre cayeron las expectativas de los industriales para 2005, respecto del mismo mes del año pasado.
En aquel momento, el 39,4% contestó que arrancaba el nuevo año con expectativas de iniciar nuevos negocios. En cambio, en el informe difundido ayer, el 34,1% contestó que estudia ampliar sus negocios.
Una ronda de consultas sobre un grupo de referentes fabriles recogió el entusiasmo por la posibilidad de reducción de las retenciones. El presidente de la asociación de autopartistas (Afac), Rodolfo Acchile, opinó que servirá para “ganar más mercados y sostener mercados que en algunos casos disputan otros países”.
“Como las retenciones se impusieron en simultáneo con la salida de la convertibilidad no se notó que afectaran nuestra competitividad. Pero hoy esos mercados ya están ganados y para que no haya un amesetamiento de las exportaciones lo que hay que hacer es expandirse a otros”, sostuvo el empresario.
El titular de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra), Manfredo Arnheit, apuntó a su turno que “la competitividad de la industria argentina viene lentamente en baja por el incremento de los factores de costo locales”, y añadió que la eliminación de las retenciones “compensaría de sobra el impacto negativo desde el punto de vista de la recaudación”, agregó Arnheit.
Un ejecutivo de Arcor destacó la importancia de que se tome en cuenta el valor agregado de los bienes a desgravar.
Automotrices vigiladas
Entre las medidas que apuntan al sector industrial, el gobierno estudia además una penalización a las terminales automotrices que no mejoren el intercambio de vehículos con Brasil. A partir de 2006, sería más costoso para las empresas que no produzcan acá traer autos del país vecino.
Luego de que el presidente Néstor Kirchner dispusiera meses atrás que el intercambio dentro del bloque no se liberalizará en 2006 como estaba previsto, el Ministerio de Economía comenzó a negociar con Brasil y con las multinacionales un nuevo mecanismo que permita incrementar la producción local.
“La idea es trabajar sobre un mecanismo por empresa, que permita premiar a las compañías que produzcan en el país con un sistema más flexible de comercio dentro del Mercosur”, adelantó una fuente oficial.
El mecanismo “por empresa” tendrá en cuenta la producción de autopartes de cada compañía y no sólo la de vehículos terminados, para evitar imponer un castigo desmesurado a firmas como Fiat, que no produce autos desde hace más de dos años pero sí fabrica motores para la exportación.
El sistema vigente, denominado “flex”, fija un límite de 2,40 dólares de importaciones por cada dólar que exporta en autos cada uno de los dos países. Pero el límite se contabiliza hoy para el conjunto de la industria argentina y brasileña, y no para cada terminal por separado, como impulsan los funcionarios del Ministerio de Economía.
La iniciativa oficial apunta a cerrar la brecha entre la producción y las ventas en el mercado interno, que se abrió fuertemente este año por el auge de los autos más pequeños y económicos, mayoritariamente fabricados en Brasil.
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