ESTUDIANTE SANTAFESINO PARTICIPARÁ EN OLIMPÍADAS INTERNACIONALES DE QUÍMICA
“No me hagas quedar como un traga”, pide Ariel Pieck, este estudiante de 18 años de la escuela Pizarro, que representará al país en las próximas Olimpíadas Internacionales de Química para estudiantes secundarios, a realizarse en la ciudad de Taipei, capital de Taiwán.
Días atrás, las autoridades académicas de las Olimpíadas de Química dieron a conocer el puntaje final nacional: Ariel Pieck aparece primero, encabezando un reducido listado de nombres, de los cuales sólo cuatro conformarán el equipo argentino que viajará próximamente al país asiático, evento que convocará a más de 200 estudiantes de todo el mundo.
El año pasado decidió participar por segunda vez en las Olimpíadas de Química para estudiantes secundarios, en el tercer nivel: “Es el nivel superior, el más complicado de todos; nos inscribimos porque ya habíamos pasado por el nivel medio, por lo que estábamos entusiasmados en ascender un escalón más”, comentó Ariel Pieck.
Para llegar a la instancia nacional, la competencia prevé en primer lugar la realización de la evaluación colegial; luego, la intercolegial, la zonal, y posteriormente, las instancias provincial y nacional. Para pasar cada una de esas etapas se van agregando temas (en cantidad y complejidad), en los que hay que obtener un puntaje superior al 66 por ciento, por lo que avanzan todos aquellos que superan esa marca. Pieck fue el único estudiante que llegó a la instancia zonal en el nivel superior.
El entrenamiento
Desde abril y hasta los primeros días de junio de este año, los 21 estudiantes finalistas estuvieron dedicados dos meses completos a recibir un entrenamiento intensivo en la Universidad de Buenos Aires, a cargo de docentes de esa casa de estudios, becado por la organización de las Olimpíadas Argentinas de Química.
Concluido el primer mes, se realizaron los primeros exámenes teóricos y las evaluaciones de las prácticas de laboratorio, donde quedaron 12 alumnos, y Ariel Pieck, en el cuarto lugar. Luego del segundo mes de entrenamiento, las evaluaciones finales mostraron el alto rendimiento del alumno de la escuela Pizarro. Conforma hoy el equipo nacional que viajará a la instancia internacional que se va a desarrollar próximamente en Taiwán.
“Lo que me llama más la atención de Ariel es que sacó en laboratorio el mayor puntaje de todo el grupo, siendo que ése era su mayor déficit”, advierte Daniel Larpín, quien explica que fue en dicho aspecto donde más se tuvo que poner énfasis. Esto, debido a que la carga de prácticas de laboratorio que tiene hoy el Polimodal en la provincia de Santa Fe es muy baja, “por lo que las deficiencias de Ariel en laboratorio eran enormes.
“Tuvimos que sacar de la galera un montón de actividades experimentales para tratar de nivelarlo, y él, hacer un esfuerzo enorme. Sin embargo, sacó el 82,6% del total de la evaluación de laboratorio, teniendo en cuenta que los chicos que le siguen son estudiantes de escuelas técnicas tradicionales, con una carga de laboratorio tres o cuatro veces superior a la de Ariel”, agregó el docente.
Con los ojos en Taiwán
Cuenta Ariel Pieck que una semana “normal” en Buenos Aires implicaba concurrir lunes, miércoles y viernes a las clases que dictaban distintos profesores en el Pabellón 2 de la UBA, en la Facultad de Ciencias Exactas, ubicada en la porteña Ciudad Universitaria. A esto deben sumarse las 4 horas semanales evaluativas de laboratorio.
“Una semana típica para mí era… estudiar mucho, no quedaba otra. Practicaba muchos problemas, porque hay que apuntar a entrenarse en la resolución de este tipo de ejercicios. Finalmente, quedé primero”, cuenta con naturalidad, la misma con la que ensaya -durante la entrevista- distintas composiciones moleculares con un modelo didáctico.
La Olimpíada Internacional será el 16 de julio y terminará el 26 del mismo mes, en Taipei. Serán 10 días de trabajo intenso, paso previo a los exámenes teórico y práctico, similares a los que tuvieron en Buenos Aires.
Con los 4 alumnos argentinos viajan dos profesores de la UBA, encargados de traducir las evaluaciones o evacuar cualquier tipo de dudas, ya que son en inglés. De cualquier manera, en los exámenes no puede haber ningún tipo de expresión idiomática, ya que está previsto que las respuestas sean sólo números o símbolos, de manera tal que lo pueda corregir indistintamente cualquier miembro del jurado internacional.
“Una vez que terminemos con las evaluaciones, nos llevan a pasear y conocer la ciudad, sin tomar contacto con nuestros docentes. De cualquier manera, son ellos los encargados de visar la corrección de nuestros exámenes como los de los demás. Los docentes tienen la facultad de apelar los resultados, si encuentran razones y bases para hacerlo”, explicó Pieck.
La evaluación en la instancia de Taiwán se llevará a cabo durante dos jornadas: una, dedicada a las pruebas de laboratorio, y otra, a la teoría. El tipo de trabajo y exámenes que desarrolló el equipo argentino durante los dos meses de entrenamiento en Buenos Aires fue similar al que tendrán en Taipei, por lo que ya están preparados para desenvolverse a nivel internacional.
Daniel Larpín, docente de la Facultad de Bioquímica de la UNL y de la escuela Pizarro, confiesa que, “hoy por hoy, Ariel me pasó por arriba `como una topadora’, porque ha abordado en un grado muy intenso temas que yo no estudio.
“Ariel tiene un entrenamiento muy importante adquirido en Buenos Aires. Los contenidos que él trabaja, y con el nivel que lo hace, no los desarrolla un alumno universitario, ni siquiera profesionales preparados en el tema”, concluyó.
A pesar de todo
Daniel Larpín, docente y entrenador de Ariel Pieck, puso sobre la mesa un tema ineludible, vinculado con el nivel y las posibilidades de participación de los estudiantes del interior del país en este tipo de competencias: los efectos de la desaparición de la formación técnica en el marco de la aplicación de la Ley Federal de Educación.
“En la provincia no hay muchos participantes en el nivel superior -en las Olimpíadas de Química– desde que desapareció la escuela técnica tradicional”, sostuvo Larpín, quien explicó que con el Polimodal ya no se pueden trabajar los contenidos que se abordaban antes.
Agregó que la única jurisdicción del país que quedó con ventaja es Buenos Aires, “porque cuando el actual ministro de Educación de la Nación era secretario de Educación del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Daniel Filmus, decidió -creo que con razón- no adherir a la Ley Federal. Entonces, hoy por hoy, una ley que pretendía ser equitativa y federal, solamente nos ha sepultado al interior del país con relación a Buenos Aires, porque tiene la ventaja de no haberla incorporado”.
Explicó el docente que Santa Fe tenía un muy buen nivel en este tipo de competencias, en las que participaban muchas escuelas, pero la modificación de la currícula “nos ha dejado en desventaja frente a Buenos Aires, tanto es así que Ariel era el único competidor del interior del país. Todos los demás eran de Capital Federal”.
Más de 500 estudiantes llegaron a la competencia argentina, en sus tres niveles, realizada en el mes de noviembre de 2004. Entre el segundo y tercer nivel se eligieron los 21 finalistas, grupo del que se selecciona a los integrantes que conforman el equipo nacional para las olimpíadas internacionales.
“Después de haber ganado la medalla de oro en el nivel superior, me convocaron para el entrenamiento. Quedamos seleccionados 21 estudiantes, y yo fui el único del interior”, confirmó Ariel Pieck.
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