EUGENIO ZAFFARONI ADMITIÓ QUE FUE JUEZ DEL PROCESO
El penalista Eugenio Zaffaroni, propuesto por el Poder Ejecutivo para integrar la Corte Suprema, admitió hoy que juró como juez por las normas de las dictaduras iniciadas por Juan Carlos Onganía y Jorge Videla.
Zaffaroni dijo que juró “por los etatautos del Proceso (de Reorganización Nacional), por Onganía y por la constitución de (Alejandro) Lanusse”.
“Hemos jurado una constitución cuando otra fue derogada por un bando militar”, admitió también el penalista en declaraciones radiales.
Al justificar esa situación, Zaffaroni afirmó que le “tocó nacer y vivir” en una época en la que “se alternaban gobiernos ‘de jure’ y ‘de facto'” y advirtió que si se cuestiona su actuación, “puede ser una imputación de carácter generacional”.
“Es un problema generacional que lo comparto con muchísimos colegas, incluso con los integrantes de la Cámara Federal que juzgó a los dictadores” en 1985, enfatizó el letrado.
Además, Zaffaroni destacó que en 1984, durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín recibió el acuerdo del Senado de la Nación para continuar en su cargo, al igual que sucedió con “más del 60%” de los magistrados que actuaron durante la última dictadura.
Por otra parte, Zaffaroni se quejó de que a través de medios de comunicación se dan a conocer contenidos de sus fallos como juez, pero “deformados”.
En tal sentido, el penalista nominado por el presidente Néstor Kirchner para ocupar el lugar vacante en la Corte Suprema advirtió: “Esto es parte de una táctica, de una estrategia de tratar de desequilibrarme”.
“Es una prueba para uno mismo, de no perder el equilibrio. Para llegar a un cargo de juez hay que mantener el equilibrio y una imagen equilibrada. Es una prueba”, afirmó.
Fallos
Zaffaroni negó que a través de un fallo haya indicado que un automóvil robado es considerado como un objeto “extraviado” y dijo que por tener una trayectoria de “35 años” como profesor de derecho penal no pudo haber realizado esa afirmación, la que definió como “una barbaridad”.
El letrado explicó que en ese fallo indicó que “cuando a alguien le roban el auto lo pierde” y que “si alguien se apodera del auto una vez robado comete apoderamiento de cosa perdida y no robo, porque el robo lo cometió el primero; es una diferencia abismal”.
De igual modo, se refirió a un fallo en el que consideró que no se consideraba “violación” si se obligaba a alguien por la fuerza a mantener sexo oral.
Zaffaroni explicó que con el Código Penal anterior -el actual fue reformado-, ante ese tipo de casos se daba un “debate profundo entre dos escuelas, unos que sostenían que el coito oral era violación y otros que sostenían que era abuso deshonesto”.
El letrado señaló que se inclinó por la figura de “abuso deshonesto”, tal como lo indicaba la denominada “escuela de Córdoba”, debido a que -a su criterio- se ajustaba a la forma en que “estaba redactada la ley”.
“La definición de violación en ese momento constituía abuso deshonesto”, dijo Zaffaroni.
Además, precisó que al condenado se le daba “una pena relativamente menor pero con una escala que podía imponérsele una pena bastante considerable”.
En la actualidad, los antecedentes de Zaffaroni son sometidos a un período en el que ciudadanos particulares y organizaciones de la sociedad civil pueden analizarlos y dar su opinión.
Al respecto, precisó: “no tengo ningún caso en la Corte Suprema, no pertenecí a ningún estudio grande, no tengo casos de demanda contra el Estado, no defendí a narcotraficantes ni a funcionarios corruptos, no tengo actividad comercial, no pertenezco al directorio de ninguna Sociedad Anónima; pertenezco a sociedades civiles”.
“Mi actividad profesional fue predominantemente en el extranjero, tanto o más que en el país”, puntualizó.
Por otra parte, dijo que dialogó en “cuatro o cinco oportunidades” con el presidente Kirchner, pero aseguró que no tiene una amistad “personal” con el jefe de Estado.
Este contenido no está abierto a comentarios

