EUROPA CONDENA EL ATAQUE Y EXIGE EL FIN DE LA MUERTE DE INOCENTES
Los gobiernos europeos reaccionaron ayer condenando el ataque israelí contra el pueblo de Qana, en el sur del Líbano, que causó decenas de muertos y heridos. El presidente francés, Jacques Chirac, condenó el ataque como “imperdonable”. Francia presentará en los próximos días una iniciativa ante el Consejo de Seguridad de la ONU en favor de un inmediato cese del fuego.
La comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, condenó hoy en Bruselas con un lenguaje inusualmente duro el bombardeo israelí sobre el Líbano. “El ataque israelí contra Qana significa una escalada de violencia injustificable cuando la comunidad internacional busca una solución para el conflicto”, dijo Ferrero, que además exigió un inmediato alto el fuego.
“La muerte de inocentes, especialmente de niños, debe parar”, reclamó
El de ayer fue el tercer domingo consecutivo en que el papa Ratzinger pidió el inmediato cese del fuego. A los gobernantes y las instituciones internacionales, el Pontífice reclamó que “no ahorren esfuerzos para obtener este necesario cese de las hostilidades y para poder comenzar así a construir, mediante el diálogo, una duradera y estable convivencia de todos los pueblos del Oriente Medio”. Y agregó: “Pido en nombre de Dios el cese de la violencia”.
El gobierno español expresó por su parte una “profunda consternación y condena” ante el bombardeo de Qana, reclamando también un inmediato cese del fuego. La Unión Europea ha convocado para mañana una reunión extraordinaria de los cancilleres de sus 25 países para considerar la situación en Oriente Medio y seguramente unirse a la exigencia internacional de un cese del fuego inmediato.
El ministro de Relaciones Exteriores italiano, Massimo D’Alema, se reunió ayer en Jerusalén con el primer ministro Ehud Olmert y la canciller Tzipi Livni. “Somos amigos de Israel y por eso debemos decirles la verdad”, explicó D’Alema. “No podemos justificar lo que ha ocurrido esta mañana, que es horrible y contraproducente”, dijo, aludiendo a la masacre de Qana.
D’Alema, que es con la canciller de EE.UU. Condoleezza Rice copresidente de la conferencia del Líbano que se reunió en Roma el miércoles, señaló que “el gobierno israelí sostiene que necesita proseguir la ofensiva militar por 10-14 días, lo que me parece una posición equivocada”.
“Si las operaciones militares no cesan, las perspectivas políticas se van cerrando”, agregó. Italia ha prometido un importante contingente de tropas para integrar una fuerza internacional de interposición en la frontera del Líbano entre Israel y la guerrilla Hezbollah. “Pero si el gobierno israelí pretende afrontar el problema con una guerra en el Líbano, nosotros vamos a retraernos”, advirtió el canciller italiano. “Ningún país enviará tropas para una fuerza de paz en estas condiciones”, agregó.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU denunció que ayer se vio obligado a suspender el envío de un convoy de ayuda humanitaria al sur del Líbano después que las fuerzas israelíes se negaron a dar su aprobación para el tránsito alegando una ofensiva militar. “Necesitamos el consenso de los bandos en guerra para los movimientos de la ayuda humanitaria”, informó un vocero del organismo.
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