EUROPA CONMEMORA EL FIN DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Europa conmemoró hoy el 60 aniversario de la capitulación nazi en 1945 con diversos actos, entre los que destacó un llamado del presidente alemán Horst Köhler para que nunca más se repitan los horrores de la dictadura hitleriana, antes del principal que se realizará el lunes en Moscú.
“Nosotros, los alemanes, recordamos con horror y vergüenza la Segunda Guerra Mundial desatada por Alemania, y el Holocausto, esa ruptura de la civilización, cometido por alemanes. Recordamos a los seis millones de judíos asesinados con una energía diabólica”, dijo Köhler.
“Tenemos la responsabilidad de mantener el recuerdo de todos los sufrimientos y de sus causas, y debemos hacer todo para que eso no se repita jamás”, declaró el mandatario alemán.
De las celebraciones de hoy la más relevante fue en el cementerio militar de Margraten, en Holanda, donde el presidente estadounidense George W. Bush rindió un homenaje a los soldados norteamericanos muertos en combate por la defensa de la democracia contra la Alemania nazi.
“Los tiranos del mundo entero aprendieron una lección: no hay más fuerza que la libertad y no hay soldado más fuerte que el que combate por esta libertad”, afirmó Bush antes miles de personas reunidas en este cementerio estadounidense en un tranquilo pueblo del sur de Holanda.
Bush, que tras esta escala se trasladó a Moscú, donde el lunes está prevista una pomposa celebración, afirmó en la capital letona Riga que la victoria aliada de 1945 simbolizaba “el triunfo del bien sobre el mal (…) y el poder de la libertad”.
En Moscú, el mandatario norteamericano fue recibido por el presidente ruso Vladimir Putin, con quien mantuvo una entrevista.
La victoria aliada fue celebrada también en París y Londres. El presidente francés Jacques Chirac depositó una ofrenda en la tumba del soldado desconocido en el Arco del Triunfo, mientras que en Londres, el príncipe Carlos rindió un homenaje similar en el Cenotafio, un lugar en memoria de la guerra en pleno centro de la capital.
En Berlín, además del discurso del presidente Kölher, centenares de personas se reunieron en la Puerta de Brandemburgo, donde se celebraron las ceremonias bajo el lema: lucha contra la extrema derecha y la intolerancia.
El partido neonazi NPD anuló a último momento –ante el riesgo de un choque con manifestantes de extrema izquierda– una marcha para protestar contra lo que llaman “la mentira de la liberación”.
Mientras tanto, en Austria celebraron el aniversario de la liberación de Mauthausen, el último campo nazi donde ingresaron las tropas estadounidenses el 5 y 6 de mayo de 1945, con una ceremonia con la presencia del presidente austríaco Heinz Fischer y el jefe de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
En el sudoeste de Polonia, en una ceremonia en Wroclaw (Breslau), el presidente Aleksander Kwasniewski rindió un homenaje al Ejército Rojo, no sin dejar de reclamar la verdad histórica sobre los crímenes del estalinismo.
Más tarde, al llegar a Moscú, Kwasniewski hizo un llamamiento a los rusos a “no tener miedo de la verdad”, al evocar las represalias stalinistas en Polonia, la masacre de Katyn y la pérdida de la independencia de los países bálticos tras la Segunda Guerra Mundial.
En Rusia se multiplicaron los intentos por rendir un homenaje a José Stalin en vísperas de este 60 aniversario. En Mirny, en Siberia Oriental, donde hoy se descubrió una estatua de Stalin, las autoridades locales realizaron una serie de ceremonias en homenaje “al gran hijo de Rusia, que dio a su nación todo lo que tenía (…)”.
El presidente ruso Vladimir Putin, quien hoy afirmó que “el nazismo, el extremismo y el terrorismo son amenazas que se alimentan de las mismas fuentes ideológicas”, será el lunes anfitrión de unas 60 figuras de primer orden en la política internacional para celebrar en Moscú esta fecha histórica, en medio de extremas medidas de seguridad.
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