EVO LA NACIONALIZACIÓN DE LOS HIDROCARBUROS Y DENUNCIÓ A LAS PETROLERAS QUE OPERAN EN BOLIVIA
El presidente de Bolivia, Evo Morales, defendió la nacionalización de los hidrocarburos, reiteró que no indemnizará a las petroleras y profundizó las diferencias con Brasil al afirmar que la empresa Petrobras trabajó ilegalmente en su país.
Morales también criticó a las firmas extranjeras que operan en Bolivia por “no respetar las normas”, evadir impuestos y ser “contrabandistas”. La última acusación parece destinada a la española Repsol-YPF, a cuya conducción en el país del altiplano renunció recientemente el español Julio Gavito para, según él mismo dijo, defender su inocencia y la de la empresa en una causa por supuesto contrabando de petróleo.
Las declaraciones del mandatario Boliviano, que cuanto menos no apuntan a limar las asperezas que –pese a las desmentidas oficiales- existen sobre todo con Brasil y España desde la nacionalización de los hidrocarburos, fueron formuladas en una rueda de prensa que ofreció en la capital austríaca, donde se encuentra para participar de la IV Cumbre entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe, que tiene como objetivo fundamental el de fortalecer la integración.
Morales alertó también a sus vecinos brasileños de que expropiará próximamente latifundios, especialmente los improductivos, una decisión que afectará mayormente a productores de soja brasileños. También rechazó que tuviese que negociar o conversar sobre la nacionalización con su “amigo” el presidente Lula, antes de anunciar la medida, aunque luego entró en una aparente contradicción al asegurar que trató de hablar con él, pero sin conseguirlo.
En cuanto a las petroleras, reiteró a las petroleras que no habrá indemnizaciones porque no eran propietarias de los recursos, sino que simplemente los explotaban y tenían unas inversiones que serán debidamente recuperadas, al tiempo que las acusó de incumplir las normas. La Constitución de su país no prevé indemnizar a empresas por quiebra de contrato cuando las operaciones se basaron en “acuerdos ilegales” no ratificados por el Congreso boliviano.
Petrobras y Repsol son las firmas más afectadas por la decisión adoptada por el Gobierno de La Paz debido a que son, por mucho, las petroleras que más inversiones tienen en Bolivia. Además de estas dos firmas, la nacionalización impacta sobre las condiciones de las negociaciones que llevan a cabo Brasil y Argentina por la importación de gas boliviano.
Representantes de Petrobras y del Gobierno de Brasil se reunieron ayer en La Paz con los de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y del Ejecutivo de Bolivia, y se mostraron dispuestos a aceptar el decreto de nacionalización. Pero dejaron varios puntos del futuro de la petrolera en ese país pendientes de las conversaciones ahora iniciadas.
Repsol YPF, por su parte, advirtió hoy de que acudirá a los tribunales internacionales para defender sus intereses, si no alcanza un acuerdo con el Gobierno de Bolivia.
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