EX ESCRIBANO DEL ARZOBISPADO ACUSADO DE ESTAFA
“Mi cliente, César Ricardo Molardi, fue damnificado por un delito que está con un auto de procesamiento del Juzgado de Instrucción de la Quinta Nominación, en el cual hay varias personas que protagonizaron una estafa, por lo que perdió todos los campos que había recibido en herencia de su compañera”, explicó la abogada Alejandra Cabrera, en diálogo con el programa “De Radio Somos”, que se emite todas las tardes por LT10.
Uno de los involucrados es Gonzalo Guzmán, ex escribano del arzobispado y muy cercano a Edgardo Gabriel Storni.
Explicó que su cliente vivió en concubinato y su compañera, al no tener herederos firmó en 1993 ante escribano público un testamento donde declaraba heredero a Molardi.
En 1995, se descubre que la señora padece de cáncer de huesos, falleciendo el 1 de octubre de 1996. En ese momento Molardi se entera de que había heredado las propiedades de su compañera y una jueza lo instituye como heredero legítimo.
Pero cuando comienza los trámites para poner las propiedades a su nombre, se da cuenta que los campos habían sido vendidos a una persona.
“Nosotros creemos que fueron vendidos por Raúl Sordo, sobrino de su compañera. En teoría, vende estos campos con un mandato especial de vigencia póstuma; es una figura jurídica pensada para una persona que sabe que va a morir y le deja alguien una tarea. Sordo vende los campos diciendo que su tía, que iba a morir, le había dejado ese papel para que escriture las propiedades”, señaló Cabrera.
“Pero ese mandato tiene una firma que supuestamente es de la señora… es falsa, hay tres pericias en el expediente que concuerdan en que la firma es falsa. Además, la mujer jamás pudo haber firmado ese papel, por que en caso de hacerlo lo hizo el 6 de setiembre de 1996. Y durante ese mes ella estuvo en coma. No pudo haber firmado”, agregó.
Lo que llama la atención a Cabrera es en los plazos que la justicia debe cumplir en este tipo de hechos, y que según ella están “excesivamente dilatados”.
“Luego de que una persona está denunciada por un delito un Juez de Instrucción debe llamarlo en un plazo de diez días. En el caso de Guzmán, ese plazo fue de un año. Luego debe haber otro plazo breve, donde debe dictar falta de mérico, sobreseimiento o procesamiento. Eso demoró un año más. El auto de procesamiento fue dictado por Giovaninni (N de la R: Falleció a principios de este año) el 3 de setiembre de 2003. Luego de eso, uno tiene 3 o 5 días para elevar la causa a juicio… pero todavía no pasó nada, y estamos a casi un año”, remarcó.
Cabrera se quejó porque la justicia le da “permanentemente intervención a la defensa para que vuelva a plantear cosas que ya fueron resueltas por el Juez de Instrucción, teniendo en cuenta que la Cámara confirmó el auto, hay presunción de culpabilidad”.
“Si no nos elevan la causa a juicio no podemos presentar una demanda por daños y perjuicios. Mi cliente tiene 75 años, una gran presión emocional, no aguanta otros tres años de juicio… no tiene dinero para someterse a tratamientos médicos que debido a su edad debe hacerse”, enfatizó.
Cabe destacar que el abogado defensor de Gonzalo Guzmán es el mismo que defiende a Edgardo Gabriel Storni; Eduardo Jauchen.
“Aca hay alguna cuestión extraña a lo jurídico, hay una cuestión extra”, remarcó Cabrera.
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