EX PRESOS PODRÁN TRABAJAR COMO LUSTRABOTAS Y ZAPATEROS
El Concejo Municipal analizará hoy un proyecto que busca reinsertar socialmente a las personas que hayan estado privadas de su libertad en unidades penitenciarias de Rosario. De aprobarse la inciativa, los procesados y condenados, liberados por la Justicia, podrán desempeñarse como lustrabotas en cabinas especialmente habilitadas por el municipio en espacios públicos estratégicos. Trimestralmente se los evaluará para corroborar si reincidieron o no en el delito; si el imputado volvió a delinquir se le retirará la virtual concesión. Se estima que entre 50 y 100 detenidos están en condiciones de beneficiarse con este programa que incluye capacitación laboral para microemprendimientos.
El proyecto ya cuenta con el aval de la Comisión de Derechos Humanos del cuerpo donde fue impulsado por el edil Nire Roldán (ARI), a quien se sumó Patricia Lagarrigue (PS). En realidad la inciativa fue elaborada por la Asociación Pro Recuperación e Inserción del Individuo (APRISI), una entidad que desde noviembre de 2004 intenta reinsertar a aquellas personas en conflicto con la ley mediante la creación de una red de apoyo para los liberados, con la finalidad de que estos obtengan un trabajo digno y así reducir el nivel de reincidencia.
De aprobarse, los “liberados del servicio penitenciario” podrán recibir capacitación de las distintas secretarías municipales en los programas de microemprendimientos y de inclusión social. Además en lo inmediato tendrán la posibilidad de desempeñarse como lustrabotas en cabinas habilitadas por la Municipalidad en lugares como la Terminal de Ómnibus, la zona bancaria o en las peatonales.
“Funcionaría como las concesiones de quioscos de revistas o de venta de flores. Apunta a darle a estas personas una verdadera posibilidad de reinsertarse en la sociedad, ganarse su sustento y no volver a delinquir”, fundamentó Roldán en diálogo con Rosario/12.
“Desde el Estado -continuó- se deben tomar medidas que contemplen esta problemática y hagan efectivos los principios constitucionales de no discriminación, igualdad de trato, el derecho a obtener un trabajo digno y fundamentalmente el principio de inocencia de toda persona”.
Para Roldán es de imperiosa necesidad que se tome conciencia “de la importancia que tiene para toda la sociedad que se logre la correcta capacitación y se facilite el trabajo a los ex condenados y liberados. Es difícil pensar en disminuir la reincidencia en el delito cuando se ‘le impide’ al individuo trabajar”.
El edil del ARI comentó además que la iniciativa busca ser más amplia. “La idea es que los beneficiarios puedan no sólo lustrar botas sino desarrollar acciones anexas como arreglo y compostura de zapatos, venta de cordones y betún y hasta un mini kiosco”, indicó.
Se estima que entre 50 y 100 personas que están actualmente detenidas podrían beneficiarse con este programa. Se las evaluará trimestralmente para saber si han reincidido o en el delito.
En caso de no llegar al recinto con las firmas de los concejales integrantes de la Comisión de Derechos Humanos, Roldán pedirá su tratamiento sobre tablas -por ende necesitará más votos-. Allí los ediles deberán discutir si le fijan a los lustrabotas un canon similar al que abonan mensualmente ($20) los vendedores ambulantes autorizados por el municipio a desempeñarse en determinadas zonas de la ciudad.
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