EXPLOSIONES, INCENDIOS Y MÁS SAQUEOS EN NUEVA ORLEÁNS
Las tropas norteamericanas llegaron en gran número a Nueva Orleáns con órdenes de disparar a matar a los saqueadores para que los servicios de emergencia puedan ayudar a las miles de personas que quedaron varadas tras el paso del huracán Katrina.
Frente a la creciente amenaza de anarquía tras un desastre natural que puede haber acabado con la vida de miles de personas, el ejército de Estados Unidos se apresuró a enviar refuerzos de la Guardia Nacional.
Incendio. Un incendio se desató hoy en un edificio del centro de la ciudad de Nueva Orleáns, sin que de momento las autoridades hayan determinado el origen del fuego.
Las televisiones locales, así como CNN, mostraron imágenes de un edificio de varios pisos en el que las llaman cubren la mayor parte de la estructura.
El fuego probablemente se ha producido por escapes de gas y, en principio, no tiene nada que ver con las explosiones registradas esta madrugada en una planta de productos químicos en la ciudad.
Como consecuencia de estos fuegos, una gran nube de humo cubre buena parte de la ciudad, que está sumida en el más profundo caos, en gran parte inundada y con saqueos generalizados.
Alerta mundial. En tanto, Naciones Unidas lanzó hoy un “alerta mundial” a todas las áreas de asistencia humanitaria para enviar ayuda a las zonas devastadas donde se registraron explosiones, incendios y nuevos saqueos en Nueva Orleáns, cuyo alcalde pidió refuerzos para enfrentar la catástrofe.
“Estamos en estado de alerta”, indicó Elizabeth Byrs, vocera de la oficina de la ONU, conocida como OCHA.
Byrs dijo que OCHA había alertado al Centro de Coordinación y Evaluación de Desastres de la ONU (UNDAC) para informarles que podrían ser movilizados en unas horas.
La Unicef, una de las agencias de la ONU para la niñez que participa en la comisión especial, dijo que estaba sumamente preocupada por los niños en las zonas afectadas por Katrina. Agregó que podría haber unos 400.000 niños sin protección por unas semanas o quizás meses.
Resultados inaceptables. Ante este panorama, el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, dijo que “los resultados no son aceptables” en los esfuerzos por auxiliar a los damnificados por el huracán, poco antes de partir hacia la región devastada en el sur de Luisiana y Misisipi.”Quiero asegurar a la ciudadanía que hay mucha ayuda en camino”, indicó el presidente.
Saquadores. Los saqueadores armados actuaron sin freno en esta ciudad conocida por sus músicos de jazz y los bares del Barrio Francés, desde que el lunes Katrina arrasara la costa estadounidense del Golfo de México, pero se les ha advertido que no abusen de su suerte.
“Estas tropas tienen experiencia de combate. Tienen M-16 y están cargados”, advirtió ayer por la noche la gobernadora del estado de Louisiana, Kathleen Blanco, refiriéndose a un grupo de 300 guardias que se van a desplegar en la ciudad tras volver de Irak. “Estas tropas saben cómo disparar y matar y espero que lo hagan”, agregó.
Disparos contra los soldados. Mientras los cadáveres se pudrían en algunas calles céntricas, hombres armados disparaban contra los soldados y los servicios de rescate y personas enfermas se atrevieron a cruzar las aguas en sillas de ruedas para buscar ayuda.
Las autoridades dicen que el número de muertos será seguramente de centenares y probablemente de miles, pero los detalles siguen siendo confusos.
Más ayuda. El Pentágono informó que otros 4200 soldados de la Guardia Nacional se enviarán en los próximos tres días, y que 3.200 soldados del ejército regular podrían añadírseles para controlar a las bandas armadas que saquean las tiendas de la ciudad.
Con los refuerzos, son ya casi 50.000 los miembros de la Guardia y del ejército que están participando en la mayor operación de ayuda y de seguridad de la historia de Estados Unidos.
Sin embargo, este despliegue no ha conseguido garantizar hasta ahora un plan eficaz de rescate, por lo que muchas de las víctimas del Katrina se muestran cada vez más frustradas.
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