EXPORTAR A EE.UU. SERÁ MÁS COSTOSO
Las nuevas medidas internacionales de seguridad que regirán para las terminales portuarias y las empresas navieras y la entrada en vigencia de la ley contra el bioterrorismo en EE.UU. amenazan con poner en riesgo a buena parte de las exportaciones argentinas. Surgidos tras los atentados del 11 de setiembre de 2001, los cambios normativos que se aplicarán en los próximos meses en los sistemas de controles van camino a generar nuevas trabas para acceder al mercado estadounidense y una inevitable suba de los fletes marítimos.
“El acatamiento de las normas de seguridad y las inversiones que tienen que realizar los gobiernos, los puertos y las líneas navieras provocarán una marcada modificación en las reglas del comercio y el transporte internacional”, alertó el especialista Jesús González, en la Jornada sobre Seguridad, Bioterrorismo y Logística que organizó el centro de estudios Fundosmil.
Si bien aún no hay datos definitivos; los exportadores y transportistas coincidieron en destacar que las inversiones que demandan las nuevas normas de seguridad impactarán en los costos portuarios y en los fletes. Según indicó el titular del Centro de Navegación, Patrick Campbell, en los puertos de Europa y Asia que instalaron los nuevos equipos de control, la operación de cada contenedor ya registró una suba de 10 a 15 dólares. Y, en el caso de los fletes, González estimó que las mejoras que deben incorporar los buques podrían disparar —según los destinos— un aumento que oscilaría entre el 5 y el 10%.
En diciembre, EE.UU. comenzará aplicar la ley de “seguridad de la salud pública, prevención y respuesta contra el bioterrorismo” con la cual endurecerá las exigencias para ingresar materias primas, alimentos y remedios. El 40% de las ventas argentinas a EE.UU. son alimentos y los exportadores locales deberán—sí o sí— ajustarse a las nuevas normas.
La funcionaria de la Food and Drug Administration (FDA), Rosario Mejía anticipó que, con la entrada en vigencia de la ley contra el bioterrorismo, “todas las empresas que exporten a EU.UU. tienen que designar un agente responsable de sus productos, que deberá residir en suelo norteamericano”. Además, indicó que habrá exigencias adicionales para el ingreso de alimentos que incluirán: análisis químicos, certificados técnicos y cambios de envases. Para los productos medicinales, los nuevos trámites de autorización de ingreso demandarán, como mínimo, tres años.
Por el lado de los puertos y barcos, las nuevas medidas de seguridad dispuestas por la OMI (Organización Marítima Internacional) serán obligatorias a partir del segundo semestre del 2004. En el caso de las terminales portuarias, las principales exigencias se concentran en la selección y vigilancia del personal y en la instalación de equipos con rayos X para el control de los contenedores. El “escaner portuario” deberá ser de última tecnología para poder detectar toda clase de materiales, explosivos, drogas, sustancias químicas y armas bactereológicas.
En los buques —según explicó el prefecto Italo D’Amico— las mejoras obligatorias consisten en “reforzar los controles internos, incorporar un agente responsable de la seguridad de la nave e instalar nuevos sistemas de protección, detección de alertas y rastreo satelital”. A estas exigencias se sumarán las medidas complementarias que puede adoptar cada país. Por ejemplo, EE.UU. ya determinó que los barcos deberán notificar su llegada con 96 horas de antelación y que podrá denegar el ingreso a los buques provenientes de puertos calificados como “inseguros”.
Hasta ahora, el puerto de Buenos Aires es el único en el país que prevé cumplir con las reformas.
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