EXTRAÑA COINCIDENCIA A UN AÑO DE LA MUERTE DE CLAUDIO CAPDEVILLA
El domingo, en horas de la madrugada, murió en un extraño accidente automovilístico, el comisario mayor retirado Alfredo Ernesto De Félix, de 58 años, en la ruta provincial Nº 1, 600 metros al norte del monumento al boxeador Carlos Monzón, en el paraje Los Cerrillos, jurisdicción de la comisaría de Santa Rosa de Calchines, en el departamento Garay.
De Félix volcó con su automóvil y salió despedido, falleciendo casi en forma instantánea. El policía tenía una agencia de seguridad en Reconquista -donde residía hacía ya algunos años- y trabajaba con el cuestionado abogado Ricardo Degoumois, quien se destacara en los últimos tiempos por ser defensor de narcotraficantes -en especial de Paraguay-, en sonados casos registrados en el norte santafesino.
Dos testigos avisaron a las 7.30 a los policías de la comisaría de Santa Rosa, que había un auto volcado a 40 metros por debajo de la barranca. Cuando los agentes concurrieron hallaron el cuerpo sin vida de un hombre a 15 metros del automóvil, y luego encontraron documentación entre sus ropas, e identificaron a Alfredo Ernesto De Félix.
Después arribaron al lugar el jefe de la Unidad Regional VII, comisario mayor Hugo Chervaz y el médico policial, que constató que la causa de muerte fue producida por los golpes que recibió cuando el Fiat Palio abandonó la carpeta asfáltica y comenzó a dar tumbos, hasta despedir el cuerpo desde el interior del vehículo, donde lo encontraron fallecido.
También llegó el comisario mayor Juan Luis Hek, jefe de la URI y dispuso que viajen hasta el lugar, para colaborar con sus pares del departamento Garay, agentes del grupo técnico criminalístico, fotógrafos, planimetría y peritos mecánicos, en la investigación que será adjuntada al sumario prevencional que instruye la comisaría de Santa Rosa de Calchines.
La jefatura policial del departamento Garay le comunicó la novedad a la jueza correccional de 1ª nominación, Alicia Llusá de Doldán, que ordenó los peritajes mecánicos sobre el vehículo, que se realizan cuando ocurren accidentes de tránsito fatales, y además, la necropsia al cadáver, que se realizó en la morgue judicial de Santa Fe.
El 24 de noviembre de 1994, cuando era director de Drogas Peligrosas de la Policía santafesina, denunció que lo amenazaron e intentaron secuestrarlo, mientras corría en la costanera santafesina, y él mismo no descartó que se trate de una venganza contra su persona, relacionada con operativos antinarcóticos que había realizado. En los últimos tiempos recibió llamados telefónicos, amenazándolo a él y a los miembros de su familia, esposa y dos hijos, todos residentes en Reconquista; quienes llamaban al teléfono de su casa, usando un lenguaje áspero y escatológico, y para dar prueba de la información con la que contaban, le hablaban de los horarios y amistades que tenía cada uno de ellos.
El policía tenía una agencia de seguridad en Reconquista -donde residía hacía ya algunos años- y trabajaba con el cuestionado abogado Ricardo Degoumois, quien se destacara en los últimos tiempos por ser defensor de narcotraficantes -en especial de Paraguay-, en sonados casos registrados en el norte santafesino.
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