FACUNDO ZUVIRÍA VOLVIÓ A ANEGARSE POR LA LLUVIA
En la intersección de la Avenida Facundo Zuviría y Padre Genesio el asfalto desapareció bajo el agua impidiendo la circulación de colectivos y taxis. Sólo en contadas oportunidades lograron su cometido, gracias a aquellos que se animaron a salir a flote, claro que con vehículos de gran porte, como camionetas y camiones.
Cinco meses atrás, los habitantes de los barrios San José y Belgrano, junto con los frentistas de la Avenida Facundo Zuviría, en el tramo que va de Estanislao Zeballos hasta Gorriti, se alegraron por la conexión de desagües, y de la construcción de un nuevo entubado de 850 metros. Esas tareas corresponden a la culminación de una obra inaugurada hace más de tres años, pero que faltaba conectar al desagüe troncal con salida al río Salado.
En la página oficial del Ministerio de Asuntos Hídricos dice que la obra de “Pavimentación, desagüe e iluminación Avenida Facundo Zuviría”, está completa en un 93,45%. A menos de un mes para que venzan los plazos estimados para la definitiva finalización, la inversión del Estado Nacional continúa provocando dolores de cabezas a conductores, transeúntes y vecinos.
Calles cortadas
En un rápido recorrido por la zona que quedó anegada tras caer 27mm de lluvia, se comienzan a oír voces de reclamo que dan cuenta de los problemas que el agua trae aparejado.
Ángel Velázquez, vive allí desde hace 20 años, y dice que “siempre pasó lo mismo. Ahora que pavimentaron mejoró un poco, pero la esquina de Padre Genesio se inunda, y las calles laterales son imposibles de transitar por el agua y el barro”.
Edith vive sobre la avenida al 7700, es propietaria de una agencia de quiniela y se siente perjudicada porque los días de lluvia nadie se acerca a jugar. Espera que “cuando los desagües estén terminados, la avenida ya no se inunde”, y se queja porque esos días “los colectivos hacen otros trayectos y la gente tiene que adivinar por dónde pasan”.
La ausencia del servicio urbano de pasajeros tiene una explicación. Rodolfo, un chofer de la Línea 10 bis, aseguró que “los días de lluvia acá no se puede entrar. El problema está en que si pasamos entra agua en las casas”, es por eso que los pasajeros se ven obligados a bajar en Aristóbulo del Valle. Además comentó que para evitar el oleaje, los vecinos de Padre Genesio hacia el este, cortan la calle para interrumpir el tránsito.
A falta de colectivos los habitantes de ese sector de la ciudad recurren a los taxis o remises, pero el servicio no llega a la puerta de sus hogares.
“La lluvia nos afecta bastante porque no podemos circular, tenemos que parar en Don Bosco. La gente se queja, pero tenemos que bajarla”, dijo Julio Mansur desde su taxi.
Además contó el taxista que donde más agua se acumula es en las tres cuadras que van desde Padre Genesio hasta Ayacucho al norte. Dijo que los accesos laterales a la avenida que “están con el mejorado asfáltico se pueden usar. Pero por calle Risso, que conecta Facundo con Aristóbulo, es imposible pasar por la cantidad de pozos que hay”.
La experiencia de Verónica Pérez y sus dos hijos es similar a la de muchos allí en el barrio, porque “me tengo que quedar en casa, y no puedo mandar el nene al colegio porque no tengo auto”.
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