FALLECIÓ 24 DÍAS DESPUÉS DE SUFRIR UNA FEROZ GOLPIZA
Ayer a las 10 murió el empresario Carlos Mario Devargo de 58 años, luego de agonizar durante 23 días en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital José María Cullen, donde lo derivaron después de sufrir un ataque bestial causado por dos hombres, que llegaron hasta su vivienda para pedirle trabajo.
LO QUE PASÓ EL 25 DE AGOSTO
Alrededor de las 14, Devargo, dueño de una empresa familiar dedicada a la pintura de viviendas y edificios, atendió el llamado que hicieron dos hombres de alrededor de 25 a 30 años, a la puerta de su casa, ubicada en Marcial Candioti 6.587, a metros de la intersección con Hernandarias.
Los tres estuvieron conversando en la puerta de la casa por largos minutos, y el tema de conversación era que los dos hombres le vinieron a pedir trabajo a Devargo en su empresa de pintura.
En un momento todo cambió y lo empujaron al interior de la vivienda.
Después de haber empujado a Devargo al interior de su casa, comenzaron a golpearlo en todo el cuerpo entre los dos hombres, frente a la mirada impotente de su esposa, involuntaria testigo de una golpiza descomunal a su esposo.
VIOLENCIA ATERRADORA
En un momento, uno de los delincuentes vio a la mujer aterrada que miraba lo que estaba pasando, y por eso la tomó con violencia de un brazo y la introdujo en una de las habitaciones de la casa. Mientras tanto, el compinche continuaba golpeando a Devargo sin cesar.
Después de haber recibido tanto castigo, el empresario se cayó al piso casi desvanecido, y allí sobrevino el remate de la violenta faena, porque le pegaron patadas en la cabeza, y le exigían a los gritos que les dijera donde estaba escondido el dinero que tenía en la vivienda.
En un momento Devargo perdió el conocimiento y se desmayó.
De acuerdo con el testimonio de la esposa de la víctima, los delincuentes hablaban de hallar una clave numérica, como si fuera de una caja fuerte. Como no la hallaron se llevaron todos los objetos de valor que encontraron en el interior de la vivienda, alhajas, una pequeña cantidad de dinero en efectivo, una impresora y dos teléfonos celulares.
Después, ambos criminales se encargaron personalmente de sacarle el reloj y las pulseras que llevaba puestas en ese momento la señora de Devargo, salieron a la calle, y sacaron el automóvil marca Hyundai de empresario, que estaba estacionado en la puerta de la casa, todos los discos compactos y DVD, que encontraron en el interior, y luego se fugaron del lugar.
Luego de la brutalidad con la que fue golpeado, una unidad de emergencia trasladó al empresario al hospital Cullen, donde estuvo en terapia intensiva hasta ayer por la mañana que dejó de existir.
La causa ahora es investigada por la División Homicidios de la policía capitalina, con conocimiento del juez instructor en turno Darío Sánchez.
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