FALLO DE UNA CÁMARA CONTRA LA PESIFICACIÓN
Esa diferencia surge de tomar el monto original del depósito en dólares y restarle lo que efectivamente cobró, lo que en el caso representa unos 33 mil dólares.
La Sala Uno de la Cámara en lo Contencioso Administrativo no sólo contradijo así el fallo de la Corte Suprema que avaló la pesificación sino que desestimó la jurisprudencia que sostiene que el ahorrista obró bajo la teoría de los “actos propios” y, en consecuencia, no tenía derecho al reclamo por la diferencia.
Los camaristas Néstor Buján, Pedro Coviello y Bernardo Licht confirmaron un fallo de primera instancia, que concedió al ahorrista Jorge José Scarazzini, quien cuando estalló la crisis de fines de 2001 tenía depositados 63.802 dólares en el Banco Río.
Scarazzini, representado por el abogado Gustavo Soler, probó durante la sustanciación del juicio que padecía una afección física crónica que requería un tratamiento médico permanente, y bajo esa situación de necesidad aceptó la restitución de sus ahorros pesificados a 1,40 peso más el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
El dinero recobrado, según explicó el abogado Soler, “fue utilizado, entre otras cosas, para el pago anticipado del sistema médico privado” con que el ahorrista atendía su dolencia.
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