FALLOS EN FAVOR DE LOS BONISTAS EN EL EXTERIOR
La justicia de los Estados Unidos y la de Alemania dictaron sendos fallos que acercan a los bonistas que reclaman el pago del total de su dinero a la Argentina a la posibilidad de embargar bienes nacionales.
Por un lado, el juez Thomas Griesa, en Nueva York, habilitó al fondo Greylock Capital de los Estados Unidos el 17 de este mes, en un fallo que se conoció ayer, a estar en la línea de fuego en caso de que se presente la posibilidad de apoderarse de algún activo del Gobierno.
La sentencia de Griesa, contenida en 30 páginas, resume todas las sumas reclamadas por este fondo -asesorado por Hans Humes, uno de los líderes del Comité Global de Acreedores de la Argentina (GCAB, según sus siglas en inglés)-, que ascienden a unos 400 millones de dólares.
En la decisión se concluye que la petición del demandante de un juicio sumario “está garantizada”, en cuanto a su reclamo por el capital más los intereses impagos desde el default declarado en diciembre de 2001.
“Las partes deben consultar entre sí respecto de la forma en que el dinero debe ser guardado en el juzgado. Si no logran ponerse de acuerdo, deberán presentarse en forma conjunta ante la Corte o presentar sus propuestas por separado, y la Corte resolverá sobre esos desacuerdos”, planteó el magistrado que lleva la mayoría de los casos de los bonistas que no aceptaron la oferta argentina de comienzos de 2005 para salir del default.
De todos modos, la estrategia del Palacio de Hacienda es no expresar ninguna voluntad de acordar con los holdouts, que representan unos 20.000 millones de dólares.
Además, consideran que los acreedores no podrán embargar bienes de la Argentina, ya que los mismos están “suficientemente protegidos”. El último embargo contra la Argentina fue a fines de diciembre último, cuando una jueza que reemplazaba a Griesa en forma temporal dispuso la inhibición de las reservas del Banco Central que estaban en la Reserva Federal de Nueva York, mientras se realizaba el pago al Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero una vez que Griesa volvió a su despacho, el embargo fue levantado, al menos hasta que la cámara dicte su fallo entre abril y mayo.
Vía libre en Alemania
Por otro lado, la justicia alemana decidió ayer habilitar dos juicios iniciados en ese país por tenedores de bonos del Estado argentino afectados por el default, que habían sido interrumpidos en julio de 2003.
Se estima que en Alemania había bonos argentinos en manos de inversores particulares por valor de unos 3000 millones de dólares.
Al respecto, el Tribunal Regional Superior de Francfort consideró que la Argentina, “en vista de su situación económica actual, ya no puede atenerse al estado de emergencia estatal”.
El gobierno argentino, sobre la base del estado de emergencia económica, se había dirigido directamente al Tribunal Constitucional alemán para lograr el freno de una demanda por un importe pendiente de 1,5 millones de euros (1,8 millones de dólares).
Pero ese tribunal instó a la Argentina a dirigirse antes a instancias inferiores, como este tribunal, que ahora ya cree que la emergencia económica no puede ser utilizada como argumento para no pagar, luego de que el país creciera al 9% anual desde 2003.
Por este motivo, el Gobierno decidió prorrogar nuevamente la ley de emergencia hasta fin de este año, mientras argumenta en los estrados que el país sigue en crisis, ya que el PBI cayó un 50% en dólares desde el inicio de la crisis en 2001.
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