FALTA DE GAS: EL USUARIO COMÚN PUEDE COLABORAR
Contra lo que ocurre con otros servicios, como electricidad o teléfonos, el uso racional del gas natural que llega por redes a los hogares no está apuntalado por el costo de las facturas.
En otras palabras, mientras habitualmente en una casa hay más cuidado en apagar luces o no excederse con las llamadas, se le presta menos atención al gas (cuando no es envasado).
“Más allá de la actual crisis que será más aguda en invierno, debe ser permanente el uso racional de la energía, como pauta cultural en los hábitos de los usuarios que constituya una política constante en todo el sector”, dijo el gerente de Relaciones Institucionales de Litoral Gas, Aníbal Paradiso.
El uso correcto del recurso “debe ser lo habitual y no algo extraordinario, sencillamente porque éste es un combustible no renovable y debemos evitar cualquier desperdicio o su mal uso.”
“Nunca tiene sentido desperdiciar algo y menos cuando es un recurso muy útil, no renovable y que pertenece a nuestro país”, sintetizó.
Paradiso expresó que “a nivel industrial también lo fomentamos y en la práctica con asesoramiento para el uso más eficiente posible del recurso. Claro que en actividades productivas esto es más visible y efectivo porque toda operación supone una relación de costos y beneficios”.
En los hogares “pedimos siempre usar correctamente el servicio, con instalaciones seguras, hechas por personas legalmente habilitadas, y en la misma dirección está nuestra campaña contra el problema del monóxido de carbono y sus peligros, como por ejemplo usar el horno para calentar la casa”.
UN METRO POR MILLONES
Ante el faltante de gas que enfrenta la Argentina, el uso racional por parte de los usuarios debe intensificarse. Quienes cuentan con la suerte de tener un servicio mucho más económico que cualquier otro sustituto, “pueden colaborar y el granito de arena que aporten por mínimo que parezca tiene efectos y resultados concretos”.
“Litoral Gas tiene 460 mil clientes, pensamos que serán unos dos millones de personas que acceden al gas natural. Y en todo el país, habrá unos 24 millones de usuarios en total. Si cada uno cuida y ahorra al menos un metro cúbico y lo multiplicamos por 24, son 24 millones de metros cúbicos”, comentó Paradiso.
“La gente tiene que tener muy claro que no es lo mismo si queda o no prendida la llama piloto del calefón, si las pavas hierven mucho más de lo necesario o se cargan con más agua de la que se utilizará, o se baja la temperatura de la ducha usando agua fría en lugar de bajar el calefón”, citó.
Agregó que “lo mismo con el uso de los vehículos con GNC, cuyas estaciones de servicio no estarán sometidas a los cortes que habrá en empresas de gran consumo. Al menos durante lo más difícil de este invierno los usuarios del gas en los coches particulares deberían procurar un uso lo más racional posible”.
Otra medida posible en los hogares “es elegir el momento más adecuado para usar el gas, justamente cuando la demanda sea menor”.
“Reitero, es una conducta que debería existir siempre, como una pauta cultural incorporada a nuestro hábitos, y en esta situación de escasez es una conducta que puede redundar en menos interrupciones para los clientes que tienen contratos interrumpibles, y son nada menos que las industrias más grandes del país que generan muchos puestos de trabajo”, concluyó Paradiso.
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