FALTA DE MÉRITO PARA UNA MUJER QUE MATÓ A UN LADRÓN
El juez de Instrucción Dardo Rosciani dictó falta de mérito para una mujer que el 6 de enero pasado mató con un disparo de escopeta a un ladrón que había ingresado en su casa en el barrio de Alto Verde. Esto significa que, para el magistrado, no se encontraron elementos suficientes para procesarla, ni sobreseerla, ya que las pruebas obtenidas hasta el momento refuerzan la hipótesis de que esta mujer actuó en defensa propia.
Rosciani tomó esta decisión estando a cargo del Juzgado de Instrucción de la Quinta Nominación, que se encuentra vacante ante la muerte del juez Eduardo Giovannini.
Aquel día, Francisco Daniel Zapata apareció muerto cerca de la manzana 9 de Alto Verde. Inmediatamente la policía detuvo a Catalina Román, quien reconoció haberle disparado con su escopeta.
Según su versión, ella se encontraba durmiendo junto a su pareja cuando escucharon ruidos que provenían desde la parte posterior de la finca, por lo cual se levantaron para averiguar de qué se trataba.
Fue entonces cuando vieron a un desconocido que arrastraba un aparato secarropa desde el sector del lavadero y se dirigía hacia el patio de la finca. Allí se inició la persecución y cerca de la casa Catalina Román disparó contra este hombre. Poco después una ambulancia cargó con el cuerpo del muchacho y lo trasladó de urgencia hasta el hospital José M. Cullen, donde ingresó ya fallecido a raíz de las heridas sufridas. La víctima también vivía en Alto Verde.
Catalina Román quedó detenida y, al ser indagada por la Justicia, reconoció haber disparado, pero aseguró que lo hizo “en defensa propia” porque Zapata intentó atacarla con un arma blanca.
El juez recabó otros testimonios. Si bien los testigos no observaron directamente el momento en que Zapata la atacaba con el arma blanca, sí reconocieron haber encontrado el cuchillo junto al cuerpo herido por el disparo.
Rosciani afirmó en su resolución que “el material probatorio reunido hasta el momento no permite disponer el procesamiento de esta mujer” por el presunto delito de homicidio, pero tampoco dictó el sobreseimiento. Por lo tanto, la investigación seguirá abierta frente a la posibilidad de que se sumen nuevos elementos.
“Esto es así -dice Rosciani- porque frente a la muerte de Zapata nos encontramos con la versión que brinda la acusada, según la cual estaba persiguiendo al autor del robo, éste se volvió sobre sus pasos y con un cuchillo en la mano intentó agredirla… Por eso le disparó para salvaguardar su vida”.
Pero además, el resultado de la autopsia muestra que Zapata recibe el disparo de frente, “lo que permite dar crédito a la narración de la autora y beneficiarla con la posibilidad de que haya actuado en legítima defensa, presumiendo que efectivamente disparó porque el agresor ya estaba casi encima suyo y no tuvo otro remedio”.
Este contenido no está abierto a comentarios

