FALTA DE RESPUESTA MUNICIPAL ENOJÓ A LOS VECINOS DE LOMAS DEL VALLE
“Creemos que nos están tomando el pelo”, no dudaron en afirmar los vecinos de Lomas del Valle ante la insólita respuesta que recibieron del intendente Martín Balbarrey sobre las mejoras que vienen reclamando para el barrio.
El escueto texto dice así: “Con respecto a su pedido de audiencia para dialogar sobre las distintas obras por ustedes solicitadas, se les informa que las mismas se encuentran en proceso de licitación. Cuando tengan una fecha cierta de comienzo, les avisaremos”.
El mayor enojo de los vecinos, que viven entre la avenida Aristóbulo del Valle hasta Dr. Zavalla y desde Misiones hasta callejón El Sable, se debe a que consideran que para solucionar muchos de sus pedidos no es necesario iniciar un proceso licitatorio, que dilata aún más la llegada de las mejoras.
“La mantención de las calles con un poco de ripio se puede hacer ya, al igual que el desmalezamiento, la limpieza de los desagües (como empezaron a hacer en callejón El Sable), y la reposición de luminarias”, aseguró la vecina Daniela Aíta.
“Sí, consideramos que requiere licitación el entubado de callejón El Sable o el tratamiento de todas las calles internas con ripio, es decir, las obras de mayor envergadura que apunten a un mejoramiento integral del barrio”.
“Armaron un circo”
A principios del mes de marzo, Balbarrey recorrió con algunos de sus funcionarios éste y otros barrios que también integran el Foro de Vecinos del Norte. La esperanza que despertó la visita entre los habitantes de la zona, que desde hace casi de cuatro años vienen clamando atención por parte del municipio, pronto se desvaneció.
“La respuesta que nos dieron es una clara tomada de pelo porque un día vinieron, armaron un circo, bajaron de autos un montón de funcionarios e incluso avisaron a los medios de prensa. Pero a los dos días desaparecieron y ahora nos contestan que hay que esperar una licitación para cortar unos yuyos”, sentenciaron.
Como ejemplo citaron la unión de las avenidas Gorriti y Aristóbulo del Valle, justo detrás de una escuela, la cual está cubierta de maleza. “Cuando estuvieron se comprometieron a cortarlos pero siguen ahí, cada vez más altos”.
Rogando que no llueva
El miércoles pasado, cuando el barrio se encontraba prácticamente intransitable a causa de tantos días de lluvia, la Municipalidad comenzó a limpiar el zanjón El Sable, ubicado a lo largo del callejón homónimo. Pero las tareas quedaron a medio hacer.
Desde hace una semana los montículos de tierra mezclada con la basura extraída descansan junto al zanjón, sin que nadie se ocupe de retirarlos. “Además de que es un foco infeccioso y ocupa poco menos de media calzada, estamos rogando que no llueva porque si eso sucede no habrá servido de nada lo hecho hasta ahora y todo caerá nuevamente al zanjón o se desparramará por el barrio”, comentó Aíta, cansada de reclamar que retiren esa basura.
Tareas pendientes.
En ocasión de su visita al barrio, el intendente anticipó las principales tareas a encarar: relleno de cavas con el fin de lograr apertura de calles para interconectar distintos barrios; optimizar el estado de las calles con motoniveladoras, e incluso material granular; intimar a los propietarios de grandes porciones de terrenos para que procedan a desmalezarlos a la brevedad; y reponer artefactos lumínicos averiados, “que ya se han comenzado a hacer”, aseguró en aquella oportunidad. Palabras que se llevó el viento
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