FAMILIARES ADVIERTEN QUE "CALLEJEROS SE ARRIESGA A RECIBIR UN TIRO"
Rubén Ureña, dueño del club Central Córdoba, predio en donde se presentará Callejeros el próximo 22 de abril, presentó una acusación penal contra Luis Fernández y Nora Bonomini, padres de dos jóvenes muertos en el incendio del boliche Cromañón.
Representado por su hijo, el propietario del club los acusó por la posible comisión de apología del delito, debido a sus declaraciones en contra del show.
Según los denunciantes, aquellos dichos fueron amenazas públicas que ponen en peligro la organización del espectáculo, según publicó hoy el diario La Gaceta de Tucumán.
“Entre otras cosas, Fernández dijo que el líder de Callejeros se arriesga a recibir un tiro en la cabeza durante el espectáculo”, sostuvo Urueña y agregó: “Se deberán adoptar los recaudos necesarios para evitar los delitos en los cuales podrían incurrir los acusados”.
Por ahora, la acusación quedará en manos de la fiscal Adrina Gianonni y por el secretario Ernesto Baaclini.
En tanto, el gobernador de Tucumán, José Alperovich aseguró que aún no está definido el show y dijo: “Estoy analizando ese tema”.
Los dichos
“No lo pueden hacer en Buenos Aires, porque nosotros estamos cerca, pero tampoco vamos a permitir que lo hagan en otro lugar del país. Con esta actitud se arriesgan a que uno de los padres les pegue un tiro”, dijo Bonomini.
También agregó que, junto con otros padres, intentarán que el recital sea suspendido “como sea”.
Según anunciaron, el viernes llegarán a la provincia de Tucumán unos 40 padres de víctimas de la tragedia de Cromañón.
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