FAMILIARES DE AMIA REPUDIARON A QUEBRACHO
Compararon a la agrupación con “los camisas pardas”, la fuerza de choque del nazismo; además, advirtieron sobre los llamados de Hezbollah a un nuevo atentado en el país; esta tarde, Libertino se reúne con autoridades de la DAIA
Las denuncias sobre un supuesto brote antisemita en la Argentina dominaron hoy el acto que cada día 18 realizan los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA frente a la sede de la mutual judía.
Durante la ceremonia, los parientes de los muertos y heridos en el ataque apuntaron contra la agrupación de izquierda Quebracho, a la que compararon con las “camisas pardas”, la fuerza de choque del nazismo, repudiaron las pintadas antisemitas aparecidas en la Facultad de Filosofía de la UBA, y reclamaron al Gobierno que intervenga para frenar nuevos episodios como ésos.
Además, volvieron a advertir que podría producirse un tercer ataque terrorista en la Argentina, del que responsabilizaron al grupo islámico Hezbollah. “Desde su página de Internet [Hezbollah] llama a realizar un atentado en América Latina”, advirtieron.
Contacto con la DAIA. El acto, del que participó el primer secretario de la embajada de los Estados Unidos, David Alarid, se produjo horas antes del encuentro que la flamante titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), María José Lubertino, mantendrá hoy con dirigentes de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), en la sede de esta entidad.
Lubertino y el presidente de la DAIA, Jorge Kirszenbaum, tuvieron un entredicho en la semana, después de que la titular del Inadi aseguró que no percibía un brote de antisemitismo y adjudicó a Patricia Bullrich y a Ricardo López Murphy la difusión de una carta en la que unos 200 dirigentes denunciaban una creciente discriminación religiosa.
Kirszenbaum respondió que la jefa del Inadi debía “asumir la preocupación” en lugar de preocuparse por “consideraciones políticas”.
Nuevo atentado. “A partir de los recientes actos antisemitas tenemos todo el derecho de pensar que un tercer atentado en nuestro país puede volver a ocurrir en cualquier momento”, razonó Sergio Burstein, el orador del acto frente a la AMIA.
“En estos días vemos con impotencia, con mucha pena y con mucha preocupación y advertimos de qué manera y cada vez más, determinados grupos y personajes que promueven la intolerancia y el autoritarismo ocupan impunemente espacios públicos con consignas que incitan a la violencia y al odio contra nuestro pueblo”, continuó el dirigente en lo que pareció una alusión al ex piquetero y actual subsecretario para el Hábitat Social, Luis D’Elía.
Enseguida, llegó la embestida contra Quebracho que hace unas semanas impidió una manifestación de jóvenes judíos frente a la embajada de Irán. “Los integrantes del grupo Quebracho se asemejan y mucho a los camisas pardas, y con su actitud y sus consignas nos recuerdan a un grupo de choque similar a los grupos fascistas”, comparó Burstein.
Indiferencia. “Lo grave es la sensación de que, este tipo de actitudes, además de contar con la implícita aceptación de ciertos sectores minoritarios, es recibido por un sector importante de la sociedad con una indiferencia generalizada”, agregó.
No obstante, se mostró confiado en que el Gobierno “arbitrará los medios necesarios para que estos hechos vergonzosos y preocupantes dejen de ser una realidad”.
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