FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN DE 2001 RECLAMARÁN CONTRA LA IMPUNIDAD JUDICIAL
Las consecuencias de la represión de diciembre de 2001 en Santa Fe se expondrán hoy en Buenos Aires: más de 40 personas –entre ellos familiares de las víctimas, miembros de la comisión investigadora no gubernamental e integrantes de la biblioteca Pocho Lepratti– realizarán un acto para denunciar la falta de esclarecimiento de los trágicos hechos en los que fallecieron siete personas en Rosario. “Las causas judiciales han sido cerradas o están paralizadas, nuestro objetivo a casi cinco años es el mismo: justicia”, aseguró Celeste Lepratti, hermana del militante social asesinado en el barrio Las Flores.
El “lanzamiento de la campaña por Justicia en Santa Fe”, según el anuncio de la actividad por parte de sus organizadores, se llevará a cabo hoy a la tarde en el anfiteatro de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en Capital Federal. Habrá una conferencia de prensa, se proyectará el documental Pochormiga (que registra la obra de Claudio Lepratti) y se presentará el libro que sobre el militante social editó la biblioteca que lleva su nombre.
“La idea es difundir lo que está pasando en la provincia: la Justicia no ha encontrado a los autores de los crímenes y tampoco sancionó a los responsables políticos”, explicó Celeste, recordando que el ex subsecretario de Seguridad Pública Enrique Álvarez y el ex ministro de Gobierno Lorenzo Domínguez fueron imputados en su momento pero luego sobreseídos.
“Al principal responsable, Carlos Reutemann, ni siquiera se le tomó declaración cuando en Buenos Aires hasta el propio Fernando de la Rúa fue citado y tuvo que rendir cuentas sobre la represión”, agregó la joven. Desde su perspectiva, el tratamiento de la Justicia porteña más allá de sus deficiencias (la Cámara Federal acaba de ordenar que se profundice la investigación por los crímenes en la avenida de Mayo el 20 de diciembre de 2001) fue distinto al que se registró en los tribunales locales. “Incluso en relación a los jefes policiales: acá fueron separados de sus cargos pero luego ocuparon otros, es decir que siguieron trabajando en la Policía”, opinó Celeste Lepratti.
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