"Fase 7 es un film extraño que mezcla géneros y climas"
“Nunca había trabajado en una película de género fantástico, esta es la primera vez y me divertí mucho”, afirmó el actor de “25 Watts”, “Sábado”, “El fondo del mar”, “Los paranoicos” y “Derecho de familia”, entre otros filmes donde dejó su marca personal, caracterizada por una gran versatilidad, una gestualidad mínima y un gran talento para la comedia.
En una entrevista con Télam, el ganador del Oso de Plata en Berlín por su trabajo en “El abrazo partido” dijo que “`Fase 7` tiene mucho humor desde el planteo del género fantástico. Hay una paleta de colores que hace que la película sea extraña desde su mezcla de géneros y climas, incluso desde la elección de los actores protagonistas”.
En ese sentido, Hendler consideró que trabajar con actores tan diferentes como Yayo Guridi, Jazmín Stuart y Federico Luppi fue “algo inesperado pero muy grato, y de todos modos fue un elenco que funcionó muy bien, especialmente porque desde el humor todas las personas podemos combinarnos y conectarnos”.
Divertida y aterradora, apocalíptica y disparatada, "Fase 7" es una película de bajo presupuesto realizada casi íntegramente en las escaleras, el garage, la terraza, el hall de entrada y los departamentos de un edificio porteño, que es sellado y puesto en cuarentena por las autoridades sanitarias a causa de una pandemia que recuerda un poco al fenómeno de la gripe A.
Con claras influencias del estadounidense John Carpenter, uno de los grandes especialistas del terror y el género fantástico, la película muestra cómo Coco (Hendler) y su novia embarazada (Stuart) quedan encerrados junto a otros vecinos, que van perdiendo la cabeza a medida que los días avanzan y el fin del mundo parece más próximo.
"Fase 7" realiza una crítica a la sociedad de consumo y explora las mezquindades, bajezas y miserias humanas, además de los pequeños gestos de solidaridad, que afloran en situaciones difíciles o traumáticas como la que viven estas personas, que comienzan a desconfiar y atacarse entre ellas cuando la comida escasea y la claustrofobia va en aumento.
En relación a Goldbart, que debuta aquí con su primer largometraje tras montar filmes como “Mundo grúa”, de Pablo Trapero, y “El fondo del mar”, de Damián Szifrón, Hendler señaló que “a Nicolás lo conocía como montajista y como compañero de una generación. Confiaba mucho en él y en su amor por los géneros cinematográficos”.
“Veníamos trabajando con Nicolás en otro proyecto -`Visitor`, otra película que siguen preparando juntos- y en el interín surgió esta historia y se desencadenó todo bastante rápido. Me encantó, porque es una película muy personal en su lenguaje y muy entretenida. Tengo muchas expectativas de que a la gente le va a gustar”, señaló.
Hendler, que comenzará a mediados de mes el rodaje de “Mi primera boda”, segundo filme de Ariel Winograd donde compartirá cartel con Natalia Oreiro e Imanol Arias, afirmó que para encarnar su personaje se rigió “completamente por lo que estaba escrito, pero siempre los personajes son un encuentro entre lo escrito, las ideas del director y el cuerpo del actor que trae todo lo suyo”.
“Fue un encuentro muy fluido y un proceso muy intuitivo, nos fuimos entendiendo y así fue surgiendo. Es un personaje muy de género, porque a veces las situaciones que padece son más importantes que sus aspectos o rasgos psicológicos. Uno llega al personaje a través de las situaciones que debe soportar y no al revés”, destacó.
Con respecto al humor, que lo acompaña incluso en “Norberto apenas tarde”, su primer largometraje como director, Hendler señaló que “es algo muy amplio y muy palpable, y advierto que el humor ayuda a verse a uno mismo y a ver ciertas situaciones con más amplitud”.
“El humor para el actor es algo esencial porque tiene que ver con correr un punto de vista lógico hacia otro ángulo inesperado, y eso da una apertura que el actor necesita todo el tiempo. El humor tiene que tenerlo uno siempre aún tratándose de una tragedia, incluso aunque no provoque risas o sea gracioso”, agregó.
En ese sentido, el actor señaló que en su película “Norberto apenas tarde” abordó el humor “desde un lugar bastante oculto y secreto, porque el humor se hace evidente por momentos. Me reí mucho más rodando y filmándola”.
“Cuando tengo que responder a qué género responde mi película, siempre pienso que más bien en una comedia melancólica o áspera, una comedia triste, en realidad”, indicó Hendler, que en la película describe las vivencias de un actor que “pareciera tomar siempre la decisión desacertada para llegar a una crisis, que es la única manera de provocar un cambio en su vida”.
“Creo que el filme tiene que ver con hurgar en ciertos límites imprecisos entre la verdad y la mentira, algo muy esencial en el actor, y en ese sentido se relaciona con mi infancia, porque yo era un niño muy fantasioso, había una lectura de mi familia de que yo era muy mentiroso o que era muy creativo, y al llegar a la adultez eso se volcó en algo más creativo”, añadió.
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