FELIPE SOLÁ ANALIZA LA RENUNCIA PRESENTADA POR RIVARA
El ministro de Seguridad bonaerense, Raúl Rivara, presentó esta mañana verbalmente su renuncia al gobernador provincial Felipe Solá, quien hasta el momento no tomó ninguna determinación al respecto, según informaron fuentes gubernamentales a Télam.
Rivara puso su renuncia a disposición de Solá durante una reunión que mantenían esta mañana en la gobernación provincial, aunque el mandatario “por el momento, no la aceptó”, precisaron las fuentes.
Las consecuencias políticas por el secuestro y asesinato de Axel Blumberg llegaron a lo más alto: el Gobierno nacional le pidió a Solá, una nueva política de seguridad y una “reestructuración profunda” de la Policía.
A cambio, pidió una “ayuda” en la lucha contra la inseguridad y la creación de un “fondo especial” para reforzar a la Policía con más personal.
La crisis en el sistema de seguridad bonaerense quedó más expuesta que nunca. De hecho, renunció el segundo del ministro Rivara, Diego Gorgal. Autor del Plan Director lanzado a fines del año pasado por la provincia, el funcionario se fue por diferencias con la conducción. Lo mismo hicieron el asesor Federico Peña y el jefe de Logística, Juan Pablo de Jesús. Los tres habían llegado al ministerio de la mano de Juan José Alvarez.
El gobernador Solá se reunió anoche a solas con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. “El Gran Buenos Aires necesita un proceso de inversión cada vez mayor. “Es imprescindible poner más plata en seguridad. El conurbano es el principal foco de inseguridad en el país y por lo tanto es un tema que debe tener colaboración nacional”.
En la conversación, Fernández planteó la necesidad de ejecutar un plan de reforma en la Bonaerense similar al realizado por León Arslanian en 1998. En aquel año, la Policía se dividió en un cuerpo de Seguridad y otro de Investigaciones, y se ideó el actual esquema de 18 Jefaturas Departamentales.
Ahora, el nuevo plan consistiría en hacer otra división: formar una “Policía Metropolitana”, para que se ocupe sólo del conurbano; y otra Policía para el interior de la provincia. El argumento es que son dos regiones con necesidades y realidades muy diferentes.
En este nuevo esquema no entraría el ministro Rivara. En su entorno dicen, desde la aparición del cuerpo de Axel Blumberg, que su intención es dejar el puesto: “Se queda por fidelidad con su amigo Solá, hasta que él lo disponga”. Su salida del ministerio no tendría vuelta atrás.
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