FERNÁNDEZ: "EL 20 ES UN DÍA PARA LA REFLEXIÓN Y NO PARA LA CONVULSIÓN"
El líder piquetero de la Corriente Clasista y Combativa hizo una advertencia al Gobierno al decir “si reprimen, habrá muertos de los dos lados”. Al respecto, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, señaló en Radio 10: “Confío en que el 20 de diciembre se convierta en una jornada de reflexión para todos los argentinos. Ese día fue un día de furia, con un saldo espantoso, que no sólo arrastró a la Argentina a una crisis institucional sino también a la vida de todos los argentinos”.
En ese sentido, manifestó: “Lo que deberíamos aprender de aquella jornada de 2001 es que la furia no es buena consejera y que conduce a lugares inapropiados. El 20 de diciembre será una jornada de reflexión -reiteró-“.
“Los manifestantes deben entender que no es un día de convulsión. La Argentina de hoy es distinta a la de 2001. La sociedad necesita otras cosas que reencaminen su suerte y su destino, y no con violencia, con frases grandilocuentes, ni con peleas de esta naturaleza”.
El intendente de La Matanza, Alberto Ballestrini, por su parte, advirtió: “Que se cuiden los ministros y secretarios que dieron de baja planes de empleo en su distrito, y que no hagan ‘tronar el escarmiento’ popular”.
Al respecto, el jefe de Gabinete señaló: “No entendí lo que quiso decir. Son frases grandilocuentes que generan confusión y sensación de conflicto cuando el conflicto no existe. Nosotros, en relación a los planes de asistencia social, como lo son los planes Jefes y Jefas, estamos trabajando para darlos con un mecanismo de mayor transparencia, de seguridad en relación a quienes son sus destinatarios”.
“Sabemos que son una medida excepcional, ya que tendemos a que la gente recupere su posición en el trabajo pero no dudamos en mantener los planes mientras el trabajo no llega”, añadió.
En particular, se refirió a los dichos del jefe comunal de La Matanza: “No conozco a los ministros de los que habla. Sin embargo, los planes pueden caer por cuestiones legales. Segundo, el ‘escarmiento popular’ me parece que es una frase grandilocuente que dice poco y que genera intranquilidad y semejante amenaza pública no tiene sentido”.
“Ballestrini es un intendente que, cuando tiene un conflicto dentro de su comuna, tiene que levantar el teléfono y hablar con los ministros”, consideró Fernández.
Consultado acerca de las críticas hacia los piqueteros duros, el jefe de Gabinete aseguró: “Nosotros creemos que el fenómeno piquetero tiene su génesis en causas que son razonables. Nadie puede plantear que la queja no se vuelva justa cuando uno de cada dos argentinos es pobre. Lo que sí se puede cuestionar es el método de expresar esta queja, cuando este método significa complicar la vida a los argentinos, algunos de los cuales son meros trabajadores que tienen las mismas dificultades para vivir en la Argentina que está en crisis”.
“En la sociedad se plantean cada vez más definiciones que claramente expresan el disgusto de la gente respecto de estos métodos”, reconoció.
“Hay sectores piqueteros que están preocupados por que la gente consiga trabajo. Han entendido la propuesta de diálogo del Gobierno, y que trabajan en planes con el Gobierno o empleando a gente en obras sociales. Pero hay otros sectores que no lo hacen, porque están vinculados a sectores políticos partidarios de izquierda que han visto en el esquema de piquetes un mecanismo propicio para hacer política”, resaltó el jefe de Gabinete.
En ese sentido, aseguró: “Estos grupos son los grupos que quieren que el Presidente agote su paciencia y salga con los palos a reprimirlos. Estos grupos necesitan de la represión para justificar sus lógicas. Y eso lo tenemos claro. Son funcionales a los mismos sectores que quieren combatir, como la extrema derecha”.
“Como esto lo sabemos no tenemos la vocación de hacerles el juego. Sabemos sus propósitos, lógicas, sabemos que son sectores que se instalan en la calle porque no lo pueden hacer electoralemente, porque la ciudadanía no los selecciona. Si entienden que el Presidente se va a cansar y que los reprima, ahí están equivocados”.
El jefe de Estado habría dicho que “hay que limpiar la calle”, declaraciones que se habrían realizado en privado. Fernández afirmó: “Yo esta frase no la he escuchado. Nosotros no cuestionamos el derecho a expresar disconformidad sino la imposibilidad de seguir admitiendo un mecanismo por el cual cada vez que quieren quejarse se corta una calle, una ruta o un puente, y le arruinan la vida a millones de argentinos”.
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