FERNÁNDEZ NEGÓ HABER VINCULADO A LA CUMBIA CON EL DELITO
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, negó hoy que sus dichos sobre la cumbia villera hayan constituido un “acto de censura”, rechazó haber señalado a esa expresión musical como la “generadora de una ola de inseguridad” y precisó que las declaraciones habían sido parte de un “análisis racional” de los últimos diez años de la Argentina.
De este modo, el funcionario hizo referencia a declaraciones que formuló el martes último a una radio porteña, en las que había señalado que si bien comparativamente con “muchos otros países del mundo, la Argentina es un país muy seguro”, en los últimos tiempos se había registrado “un problema creciente de inseguridad que ha alcanzado una gravedad que a todos preocupa”.
Fue en ese marco que Alberto Fernández había indicado que, comparativamente, diez años atrás “no existían los niveles de pobreza que existen hoy (en el país), no se había desarrollado una parte de la sociedad en la marginalidad, ni existían programas de cinco horas donde se difunde música como la cumbia villera alentando el delito”.
En este sentido, en declaraciones formuladas hoy a la FM Radio Uno, el jefe de Gabinete precisó que había explicado “que el problema de la seguridad tiene un origen basado en el conflicto social y que se desarrolló, en muchos casos, una cultura que los lleva a pensar que el delito puede ser un modus vivendi y que había hasta música que cuenta esta realidad”.
Sin embargo, advirtió que esa expresión terminó reflejada “por un estúpido que hizo un cable diciendo que yo le echaba la culpa del delito a la cumbia villera”, tras lo cual enfatizó que su objetivo había sido “sintetizar cómo ha quedado la sociedad argentina”.
“Me enojo mucho con quienes sintetizan una idea que además no es un hallazgo sino un análisis racional de lo que ha pasado”, sostuvo esta mañana en declaraciones a radio Uno.
Puntualmente, Fernández explicó que sus declaraciones no habían atribuido al género musical la responsabilidad del delito porque -dijo- “nadie puede pensar que una expresión musical es generadora de una ola de inseguridad como lo que hemos vivido y que de alguna manera se mantiene en la Argentina”.
Incluso, fue más allá al apuntar sobre quienes intentaron mostrar que lo que había dicho había sido “una locura” y que el presidente Néstor Kirchner lo había “desautorizado”, a partir de lo cual “se desató un debate muy loco acerca de quiénes estaban a favor y en contra de la cumbia villera”.
Ayer por la mañana, minutos antes de salir hacia un acto en Florencio Varela, el ministro de Interior, Aníbal Fernández, recibió en su despacho al conductor televisivo Daniel “Tota” Santillán, quien contó a la prensa que había visto durante su visita a Casa de Gobierno al Presidente, quien le había expresado que le gustaba la cumbia villera.
Al respecto de ese encuentro, el jefe de ministros indicó que también había visto a Santillán por un lapso de cuatro minutos, y que la intervención de Kirchner había sido en “tono jocoso” con la intención de no llevar más allá la discusión.
Si bien aclaró que la visita del conductor “no fue por audiencia”, señaló que durante la charla le transmitió a Santillán que sus dichos “no eran un acto de censura a la expresión musical, sino que se estaba contando sobre una realidad de lo que pasaba en la Argentina”.
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