FERNANDO ROSÚA EVITÓ UN POSIBLE ACUARTELAMIENTO DEL PERSONAL PENITENCIARIO DE CORONDA
El Director del Servicio Penitenciario de la Provincia de Santa Fe, Fernando Rosúa, se reunió ayer con los agentes penitenciarios de la Cárcel de Coronda, luego del desplazamiento de Oscar Mansilla al frente de la dirección de la Unidad Correccional Número Uno.
Rosúa definió el encuentro como “una muy buena reunión de trabajo, en un momento oportuno, que es un momento donde el personal está viviendo una situación muy preocupante y con mucha tensión”.
“Fue una reunión de trabajo, donde el personal manifestó sus sensaciones y sus preocupaciones. Hemos acordado que ellos participen más en los diagnósticos institucionales”, agregó.
Tras conocerse el relevamiento de Mansilla (Ver nota relacionada), el personal penitenciario se declaró en “estado deliberativo”, dieron a conocer “su malestar” por la situación y denunciaron “maltrato” por parte de los funcionarios.
“Se dio una explicación al personal sobre los motivos que esgrimió Mansilla para que sea relevado, y el personal lo comprendió. Es un buen gesto de Mansilla dar un paso para facilitar las investigaciones”, indicó Rosúa.
Admitió que “no es normal la situación en Coronda, porque vamos a hacer recargo del servicio, que no es normal. Es una situación de emergencia. Existe un malestar de los presos, de los agentes y de los familiares. Es una situación delicada”.
Además, el Servicio Penitenciario estableció que la visita para el fin de semana, se divida en dos: el sábado para Santa Fe y el domingo para Rosario. Además, se reforzará la guardia penitenciaria, con apoyo de efectivos de la Policía Provincial.
TEMOR DE LOS GUARDIA CÁRCELES
En tanto, Jorge Monni, un personal penitenciario con más de 21 años de servicio dentro de la cárcel, dijo que recibieron el apoyo incondicional de Fernando Rosúa y que manifestó “que está del lado nuestro”.
Apoyó el trabajo realizado por Oscar Mansilla y dijo que comprendieron su relevamiento. “Nos explicaron que simplemente fue un paso al costado para facilitar las investigaciones”, agregó.
El guardia cárcel reclamó más seguridad para que no se vuelva a repetir la masacre y dijo que el personal vive en un clima de “inseguridad, miedo, incertidumbre, sobre todo cuando ingresen los familiares”.
Finalmente, aseguró que se sintieron impotentes, porque algunos sectores lo responsabilizaban, y ellos no podían dar la versión de lo sucedido. “Fue un ajuste de cuenta por el malestar de los presos que había entre si. Fue un ajuste entre santafesinos y rosarinos”, concluyó.
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