FERRAZA, PAULÓN Y QUAGLIARO SOBRE LA CONCILIACIÓN
Sin perjuicio de la faceta jurídica que ofrece el conflicto, la discusión entre el gobierno y Amsafé es eminentemente política. El dictado de la “conciliación obligatoria” por parte de la Secretaría de Trabajo de la provincia -de dudosa juridicidad- ratifica el carácter del enfrentamiento, y más allá de la opinión de los abogados laboralistas que la tachan de ilegal (ver aparte), los princiales dirigentes sindicales de la provincia -fuera de Amsafé- consultados por Rosario/12 consideran que “sería un error no acatarla”. Con distinta extracción política y diferente experiencia sindical, Héctor Quagliaro, Victorio Paulón y Néstor Ferraza, son voces autorizadas para opinar sobre conflictos gremiales, y más aún sobre el docente en el que el grado de incidencia sobre la sociedad no admite indiferencia ni oportunismo.
“La conciliación obligatoria es un instrumento que deber ser aprovechado, aunque no guste hacerlo, hay que acatarla y no solo para evitar males mayores –como que la huelga sea declarada ilegal– sino para abrir una instancia de diálogo que en este conflicto no se veía por ningún lado” dijo Néstor Ferraza, Secretario General de la CGT Rosario y máximo dirigente de los trabajadores municipales. “A nosotros nos la aplicaron en un conflicto y la acatamos, no sólo porque estaba en juego la discusión salarial sino también los días caídos y los premios” recordó Ferraza.
Desde la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), su Secretario Adjunto, Victorio Paulón fue contundente: “Hay que acatarla, es un concepto equivocado creer que es una herramienta del enemigo. Es un instrumento que sirve para dialogar y solucionar el conflicto o para desechar esa instancia y profundizar la lucha. Sostener que no hay que acatarla se sustenta en un concepto que refleja la desconfianza en las bases”, sostuvo el dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica de Villa Constitución.
Otro gremialista consultado por este medio fue Héctor Quagliaro, el mítico dirigente de la Asociación de Trajadores del Estado (ATE), que avanzando en la caracterización del conflicto sostuvo que “el paro en las escuelas conmueve a la sociedad, y eso no debe perderse de vista, sobre todo porque la conciliación obligatoria es una bandera blanca en el medio de una batalla en la que nadie baja las propias. Se abre una tregua, se abre una instancia de negociación”, graficó el “Gringo”, padre político de Germán Abdala y Víctor De Gennaro.
“Hubiera sido mejor que fuera el Ministerio de Trabajo de la Nación el que la dictara o la justicia laboral, que sea la provincia le da un tono de parcialidad, pero aún así hay que aprovechar este punto de inflexión porque no se veía por delante otra instancia de diálogo”, afirmó Ferraza.
En relación a este punto Quagliaro sostuvo que “la misión del sindicato es defender a los trabajadores y buscar el mejor acuerdo posible, y aún cuando el escenario sea desfavorable lo peor sería ponerse fuera de la ley, no sólo por las eventuales sanciones sino por la imagen que se transmite a la sociedad, a los que vienen apoyando este reclamo que es justo”, sentenció el dirigente de ATE.
“Un dirigente debe reflejar las decisiones de las bases, pero también tiene la obligación de conducir, en ese sentido y sin violentar en absoluto la voluntad de los afiliados debe imaginar escenarios a futuro, la continuidad y la salida de un conflicto”, dijo Paulón que recordando su historia -justamente hoy, que se cumplen 30 años de la masacre de Villa Constitución- “ojalá nos hubieran dictado a nosotros una conciliación obligatoria en 1975; nos declararon ilegal la huelga, nos metieron presos y después vino la Triple A, y se llevaron a los compañeros”, relató el dirigente de la UOM que por entonces era delegado, y que después de 6 años de cárcel debió marcharse al exilio.
Falta la última palabra
Por P.F.
La dirigencia de Amsafé se ha caracterizado por reflejar los deseos de las bases. Sin perder de vista eso, José María Tessa -máximo dirigente- y Gustavo Terés -Secretario departamental Rosario- tienen diferencias ideológicas y de matices, que la tozudes del gobierno se ha ocupado de disimular. Sin embargo, frente a la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la provincia respondieron inicialmente del mismo modo; “vamos a ver que dicen los docentes” y fácticamente desacataron la conciliación porque mañana y pasado sigue el paro, y recién el martes se vota si se acta o no lo dictado por Alberto Gianeschi. Entre tanto, Tessa considera que “es una discusión política, y debe resolverse políticamente, nosotros dimos una señal con seguir lunes y martes, pero lo que hay que evaluar es qué conviene hacer” dijo el Secretario General que advierte que el eventual acatamiento de la conciliación obligatoria no iría en desmedro de la firmeza que hasta ahora ha exhibido el gremio. Terés sostuvo que “al conflicto entramos todos juntos de ese modo se tomarán las decisiones”. Como se sabe, la Comisión directiva de Amsafé Rosario ya adelantó su rechazo a la conciliación obligatoria, no obstante recién pasado mañana -cuando se vote en asamblea- habrá una determinación oficial.
Los abogados en contra
Frente a la decisión de la Secretaría de Trabajo provincial de decretar la Conciliación Obligatoria, los abogados de Amsafé -a nivel provincial y regional Rosario- Norberto Ferrari y Vildor Garabelli fijaron su posición respecto de la conciliación obligatoria.
“El Comite de Libertad Sindical de las OIT ha observado y cuestionado la facultad de estado de dictar la “conciliación obligatoria” cuando el mismo actúa como empleador, en razón de afectar absolutamente su imparcialidad. Estaría actuando, en consecuencia, como juez y parte. Tal extremo se visualiza claramente en el presente conflicto, cuando en los considerandos de la media atribuye toda la responsabilidad exclusivamente a Amsafé, sin siquiera entrar a analizar o actuado por el propio gobierno. Quien incumple la normativa laboral, antes y después de la declaración de la conciliación obligatoria es el propio Estado provincial en su rol de empleador, no solo cuando se niega a considerar un aumento salarial, sino además evadiendo los aportes al sistema de seguridad social a través del otorgamiento de sumas no remunerativas”.
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