FERROCARRILES: REVISAN TODOS LOS CONTRATOS Y APURAN DEFINISIONES
Los servicios ferroviarios de pasajeros siguen en la picota y ayer el Gobierno reiteró que todas las concesiones de la región metropolitana están bajo “estudio y revisión” y que en los próximos días podría definirse el futuro de algunas líneas.
“Estamos evaluando todos los contratos y en el transcurso de la semana vamos a estar en condiciones de sacar conclusiones y tomar las decisiones que correspondan”, afirmó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
El nuevo conflicto que tiene como protagonistas a los ferrocarriles de pasajeros se disparó el último viernes, cuando el presidente Néstor Kirchner puso sobre el tapete la deficiente prestación de los servicios que se registran en determinados ramales.
Tras haber puesto en la mira a las líneas San Martín y Roca que opera la empresa Metropolitano, ayer el Jefe de Gabinete confirmó que también están siendo revisados los servicios que prestan TBA (Mitre y Sarmiento); Metrovías (Subtes y la línea Urquiza) y Ferrovías (Belgrano Norte).
Fernández volvió a pedir “un poco de paciencia” y consideró que “es justo decir que hay concesionarios que están cumpliendo y otras que no. La mayoría me parece que está cumpliendo y si alguno no lo hace, puede ver rescindido su contrato”.
Hasta ahora, la posición más comprometida es la de Metropolitano. Desde hace varios días, el Gobierno tiene en mente avanzar con la rescisión de las concesiones de los ferrocarriles San Martín y Roca debido a los reiterados inconvenientes que se registran con los servicios.
Actualmente los usuarios que sufren los mayores problemas son los de la línea Roca, que desde hace nueve días funciona con un “diagrama de emergencia” tras el incendio que destruyó las instalaciones del centro de control de todos los ramales.
En la línea San Martín, las deficiencias del servicio provocaron una increíble cantidad de muertes entre los pasajeros que viajaban en las puertas y estribos de los trenes. Hasta el mes pasado —por un secuestro judicial de 15 locomotoras —sólo circulaban el 60% de los servicios previstos.
De los restantes concesionarios, el que menos cuestionamientos tendría es Ferrovías, que opera sólo el Belgrano Norte.
En el caso de Metrovías, las mayores quejas se concentran en los subterráneos. Los puntos más críticos—según los relevamientos de la Comisión Reguladora del Transporte (CNRT) y el Ente de Control de la Ciudad de Buenos Aires—se encuentran en los servicios de las horas pico y en la limpieza de las estaciones.
Por el lado de TBA, los flancos más débiles estarían en los servicios eléctricos del Sarmiento y en los trenes diesel del Mitre.
Ante los críticas del Gobierno, la empresa Metropolitano destacó que los problemas se deben, en gran medida, a que el Estado “está en falta” con el pago de los subsidios y las obras que quedaron bajo su responsabilidad.
Según sostuvo la concesionaria—que también tiene a su cargo los trenes del Belgrano Sur— el Estado arrastra un doble incumplimiento. Por un lado, existiría una deuda de $ 400 millones por los subsidios y las obras realizadas entre 1994 y 2001. Y por otro lado, habría otra deuda de $ 30 millones por las compensaciones tarifarias que estaría cobrando de menos la empresa.
El secretario de Transporte, Ricardo Jaime, admitió ayer que existe una deuda con Metropolitano, pero sostuvo que la generó el actual Gobierno y que el reclamo está siendo analizado.
Más allá de lo que pase con las deudas, antes de bajarle el pulgar a una o más concesiones, el Gobierno tendrá que resolver dos cuestiones clave. Primero, ¿quién se hará cargo de los trenes?. Y, en segundo lugar, ¿bajo qué condiciones y parámetros de exigencias en materia de servicios?
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