FESTEJOS EN MÓNACO POR LA ENTRONIZACIÓN DE ALBERTO II
Adornado con los colores rojo y blanco nacionales, Mónaco celebró hoy la entronización de su nuevo príncipe, Alberto II.
Con el cielo azul y un sol brillante, una misa de acción de gracias en la Catedral de Mónaco dio inicio a la “fiesta familiar” de los monegascos.
El príncipe acudió a la misa en un Rolls Royce con su hermana Estefanía. La princesa Carolina y su esposo, el príncipe Ernesto Augusto de Hannover, les siguieron.
Tras tres meses de duelo por la muerte a los 81 años del príncipe Rainiero III, la misa inauguró una jornada de fiesta, que incluirá fuegos artificiales y un baile en el puerto.
El príncipe de 47 años asumió los asuntos de gobierno en los días previos a la muerte de su padre y le sucedió el 6 de abril, tras su muerte.
Tras la misa, el nuevo príncipe invitó a una fiesta privada en el jardín del palacio. Durante una recepción para los monegascos prevista para esta tarde, el soberano ofrecerá un discurso.
Luego, el alcalde Georges Marsan entregará a Alberto las llaves de Mónaco, que también recibió Rainiero III en su entronización hace 56 años.
Tras un concierto de música clásica -se tocará, entre otras, la Misa de la Coronación de Wolfgang Amadeus Mozart-, Alberto y sus hermanas acudirán al puerto, donde se levantaron unas carpas especiales para la fiesta con fuegos artificiales y baile que tendrá lugar por la noche.
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