Filmaciones comprometen a policía detenido
No obstante, el caso sumó un nuevo elemento al encontrarse en uno de los celulares que se le secuestraron tres grabaciones donde aparece el preso confesando su autoría en un crimen, que luego desmintió ante la Justicia.
El suboficial Luis C. fue apresado el martes por orden de la jueza de Instrucción en lo Penal de Casilda, Silvia Nogueras, luego de que Damián Pinat revelara que el imputado lo grabó con un celular tras ser forzado a responsabilizarse del crimen de Luis Lozano, quien murió en marzo de este año tras recibir una feroz golpiza en inmediaciones de un Fonavi de esta ciudad.
La acción endilgada al agente lo convierte en cómplice de una suerte de coerción ejercida contra Pinat de la que también participaron los hermanos Juan y Leonardo López, dos de los tres detenidos y procesados por el caso Lozano, los que prestarían declaración en las próximas horas.
El ahora ex guardia de la alcaidía de la UR-IV de policía involucrado en el sonado hecho sólo se habría limitado a decir en sede Judicial que "esto es una locura", lo que podría interpretarse como un intento casi desesperado por desvincularse de los cargos que se le incriminan. A pesar de su silencio habría elementos suficientes para probar que el policía filmó el video que más tarde aparecería publicado en un blog local de noticias y en You Tube para desatar el escándalo.
Si bien no fue confirmado, fuentes inobjetables aseguraron ayer a La Capital que en uno de los celulares que se le secuestró al policía, el que llevaba consigo, fueron detectadas tres filmaciones donde aparece Pinat relatando lo que le habrían obligado a decir. Además de su imagen y su voz también se escucharía a una o más personas que lo estarían interrogando. Pero lo más sorprende es que en ninguna de las grabaciones, que se habrían registrado el jueves 11 a los pocos minutos de comenzado el día, se observaría la pared o telón de color blanco que aparece como fondo en el video que fue difundido. Todas las filmaciones mostrarían a Pinat detrás de unas rejas del pabellón carcelario, con lo cual se supone que el material audiovisual que tomo estado público habría sido editado.
El suboficial, que ya fue pasado a disponibilidad por disposición de la jefatura de la UR-IV, habría recibido dinero a cambio de su "tarea". Si bien no está probado le habrían entregado u ofrecido unos 200 pesos y la promesa de “darle” una moto si el plan montado tenía éxito, lo cual no sucedió.
Amenazas coactivas. Luis C. no sólo aparece comprometido por este episodio: como reveló ayer este medio, fue sindicado además por un detenido por el delito de abuso sexual de haberle ofrecido supuestos “favores” para ayudarlo con su situación legal a cambio de que denunciara a Pinat de haberlo violado. El muchacho accedió, pero luego aseguró ante la Justicia que su acusación era falsa y reveló la verdad. El agente, quien según trascendió estaba cursando el tercer año de la carrera de abogacía, también habría acordado su proceder con los hermanos López.
Los López están imputados por los delitos de amenazas coactivas agravadas, cohecho agravado, y asociación ilícita, los mismos cargos que recayeron contra el suboficial aunque aún con más agravantes por su condición de funcionario público.
En el juzgado que interviene en el caso ayer se continuó tomando declaración a los presos de la alcaidía casildense para sumar elementos que permitan esclarecer definitivamente el tema que se investiga. Trascendió que varios testimonios refuerzan la certeza de que Pinat fue sometido a inculparse del asesinato de Lozano bajo presión.
Por el crimen de Maxi. Pinat, quien está procesado por el crimen del Maximiliano Storani, el joven casildense que fue hallado sin vida en Casilda tras estar desaparecido 22 días, aparece en el video de la polémica admitiendo que mató a Lozano y pidiendo la libertad para los detenidos en la causa.
Sin embargo, al ser citado por la Justicia, el mismo joven aseguró que fue presionado a hacer la falsa confesión y en ese marco contó que un guardia de la alcaidía lo llevó desde su celda hasta el pabellón donde estaban los hermanos Alonso, quienes lo habrían obligado a reconocer el hecho mientras era filmado por el policía detenido.
Juan y Leonardo López fueron trasladados el lunes al penal de Piñero, mientras que el restante procesado en el crimen de Lozano, Martín Carrera, sigue alojado en Coronda.
Luis C, fue detenido mientras prestaba servicio en la comisaría de Arteaga donde había sido trasladado la semana pasada tras desempeñarse como guardia en la alcaidía departamental. Aunque no fue confirmado, sería inminente la remoción del encargado de la alcaidía, al considerarse que “evidentemente, para que esto haya sucedido, hubo fallas que no se pueden dejar pasar por alto”, indicaron altas fuentes de la Unidad Regional IV de policía.
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