FILMUS RESPALDÓ LA SANCIÓN DE UNA LEY DE EDUCACIÓN SEXUAL
Filmus consideró positiva la disposición de su par porteño, Alberto Sileoni, porque “da lugar a que salga [una futura ley] sobre la base de un consenso”, teniendo en cuenta que el gobierno tiene la potestad de definir el tema por sí mismo, si quisiera hacerlo.
“Una jurisdicción puede fijar los contenidos, pero si esto toma cuerpo en la Legislatura, expresa un deseo de acuerdo, y me parece bien que en este caso se llegue a un programa consensuado”, destacó el ministro, que el mes último lanzó una convocatoria para discutir una ley de educación nacional.
Como informó LA NACION en su edición de ayer, el gobierno porteño acordó con los miembros de la Comisión de Educación de la Legislatura comenzar las reuniones en la primera quincena de julio. Y en ambos poderes consideran que se deben desestimar las posiciones extremas que, estiman, no permitieron que en 2004 se llegara a una ley.
Entonces, la discusión se polarizó entre los proyectos de Ana Suppa, Diego Kravetz (Frente para la Victoria) y Forencia Polimeni (radical disidente) con el de Santiago de Estrada y Jorge Enríquez (Juntos por Buenos Aires). Mientras el primero otorgaba al Estado la potestad sobre el plan de estudios, el segundo permitía la presencia de los padres en la elaboración del programa de educación sexual.
Con algunas modificaciones, el proyecto de Suppa-Kravetz-Polimeni integra ahora el conjunto de nueve propuestas que hoy están en la Legislatura.
“Hay voluntad del ministro de reunirse e ir componiendo un proyecto. Siempre hemos estado abiertos y hemos ido modificando el proyecto. Me parece muy importante la voluntad del Gobierno de acompañar el debate y aportar”, dijo Suppa a LA NACION.
La legisladora consideró que los temas que suscitarán nuevamente un arduo debate serán, por un lado, si la educación sexual debe ser obligatoria para todas las escuelas, incluidas las privadas y, por otro, quién fija los contenidos.
El diputado Enríquez expresó ayer en un comunicado “la necesidad de sancionar una ley marco de educación, donde se contemple la educación sexual” y recordó los ejes de su proyecto: “Darle a la comunidad educativa la facultad de determinar los contenidos y restituirles a los padres el rol de transmisores de valores”.
Qué pasa en el país
En el país, sólo las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos tienen una ley de educación sexual implementada en el aula. En la jurisdicción bonaerense, la norma se está empezando a aplicar a través de un programa piloto en 75 escuelas (ver recuadro).
La legislación entrerriana plantea la enseñanza obligatoria tanto en los establecimientos de gestión estatal como privada. En cuanto a los contenidos, los fija el Ministerio de Educación provincial, junto con un consejo asesor que incluye a representantes eclesiásticos, explicó Rafael Freda, asesor de la legisladora porteña Suppa y miembro fundador de la Federación Sexológica Argentina.
En la provincia de Santa Fe rige una resolución ministerial de 1998, por la cual se incluye en la currícula la educación sexual de manera transversal, es decir, no como materia específica y de acuerdo con las características particulares de cada nivel educativo.
Hay varios proyectos de ley en la Legislatura de Córdoba, aunque por el momento ninguno fue tratado en comisión. En Mendoza, la directora general de Escuelas, Emma Cunieti, dijo a LA NACION que “hay que tratar el tema porque si queremos disminuir la cantidad de abortos debemos empezar por mejorar la educación sexual de alumnas y alumnos”. Aclaró que no promoverá una legislación provincial, aunque acompañará las normas nacionales que se dicten.
En tanto, la provincia de San Luis, a través del programa provincial de salud sexual y reproductiva, organiza charlas informativas y talleres de formación en establecimientos educativos públicos y privados.
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