FINALIZA EL JUICIO POR EL CRIMEN DE EZEQUIEL DEMONTY
El juicio que se le sigue a nueve policías federales por el crimen de Ezequiel Demonty, ocurrido en aguas del Riachuelo hace dos años, ingresará hoy en su etapa final cuando los acusados tengan la oportunidad de decir sus últimas palabras ante el Tribunal.
Por la mañana, los policías federales tendrán la ocasión de dirigirse a los jueces del Tribunal Oral 8, antes de que los magistrados den por finalizado el debate para pasar a la lectura del veredicto que se dará a conocer por la tarde.
La última jornada de alegatos comenzó el martes último con el pedido de absolución del subinspector Gastón Somohano, quien aparece como el más comprometido en el crimen, ya que estuvo a cargo del procedimiento previo a la muerte de Demonty
Los mismos pedidos de absolución formularon las defensas del resto de los acusados, Luis Funes, Gabriel Barrionuevo, Luis Gutiérrez, Maximiliano Pata, Sandro Granados, Jorge Solís, Alfredo Fornasari y José Luis Martínez.
Según el testimonio de los dos amigos de Demonty que sobrevivieron en el episodio, el 14 de setiembre de 2002 un grupo de policías de la comisaría 34a. de la Policía Federal los detuvo porque presuntamente habían cometido un robo y, tras subirlos a todos en 3 patrulleros distintos, los llevó al Riachuelo, en la zona del barrio porteño de Pompeya.
Allí, los policías los habrían obligado a sumergirse en las aguas, pero mientras los dos amigos lograron salvarse tras cruzar a nado a la otra orilla, Demonty murió ahogado porque no sabía nadar.
En su alegato en el debate, el fiscal del juicio Luis Misculín requirió penas de reclusión y prisión perpetua para nueve oficiales y suboficiales por el “secuestro seguido de muerte” de Demonty y sostuvo que cometieron también “tentativa” de homicidio contra los otros dos jóvenes.
En tanto, la madre de Ezequiel, Dolores Sigampa, pidió como querellante a través del abogado José Vera, reclusión perpetua e inhabilitación absoluta para ocho de los acusados, y prisión perpetua para el suboficial Funes, por considerarlos coautores del delito de torturas seguida de muerte.
El abogado de la familia señaló a LA NACION LINE: ”Esperamos que se pueda encontrar Justicia, creemos que será una condena severa, representativa del delito que cometieron.”
Vera indicó que “los jueces hablan por sus sentencias” y solicitó que en este caso puedan dar un “mensaje a las fuerzas de seguridad respecto de que no pueden existir tratos aberrantes hacia los ciudadanos.”
Por su parte, la madre de Ezequiel, Dolores Sigampa, dijo hoy que necesita que los nueve policías acusados sean condenados para sentar un antecedente para todos los padres que luchan por Justicia.
En diálogo con radio Del Plata, Sigampa añadió que necesita que este juicio termine y más que nada que se condene a los acusados. “No por venganza, sino para que quede un antecedente y que los que tengan la costumbre de hacer las barbaridades que hicieron con mi hijo piensen antes lo que están haciendo”, dijo.
“Esperamos que sea así, necesitamos seguir creyendo en la Justicia, no sólo yo o mi familia, sino muchos padres que están intentenado obtener Justicia”, agregó Sigampa.
La mujer dijo que ayer, el Día de la Madre, fue especial, porque, como otras madres, a ella le arrebataron a su hijo. “No es lo mismo cuando Dios decide llevarse a un hijo, el dolor está, aunque tenemos la necesidad de estar bien porque tenemos más hijos que nos necesitan”, concluyó.
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