FINALMENTE, ABORTÓ LA JOVEN DISCAPACITADA DE MENDOZA
La joven discapacitada de 25 años que estaba embarazada y cuya familia había pedido a la Justicia que autorizara un aborto por haber sido violada, fue sometida finalmente a una intervención para interrumpir el embarazo, en esta ciudad.
Según trascendió esta mañana extraoficialmente, la operación se llevó a cabo entre anoche y esta madrugada, aunque no se dio a conocer en forma oficial el lugar donde se concretó la intervención.
El caso había cobrado notoriedad nacional, al igual que el de otra joven -de la localidad bonaerense de Guernica- tambi‚n con una discapacidad, cuyo embarazo era fruto de una violación.
En ese caso, el aborto tambi‚n se concretó en las últimas horas, en un centro privado, según confirmaron la familia y los abogados de la joven
Tras las amenazas, el hospital quedó custodiado
Voceros gubernamentales confirmaron ayer por la noche que hubo un llamado telefónico anónimo al hospital Lagomaggiore, alertando que había un explosivo para estallar en el lugar donde se practicaría el aborto a la joven discapacitada que quedó embarazada tras una violación.
La policía dijo que luego de una requisa minuciosa se constató que se trató de una falsa alarma”.
La jornada signada por movilizaciones de grupos antiabortistas ante organismos gubernamentales, a los que se opusieron otros en el centro capitalino de ONG a favor de que se cumpla la medida judicial en resguardo de la discapacitada por tratarse de un caso muy particular y contemplada por el Código Penal (violación y embarazo de una discapacitada mental), culminó ésta noche con la amenaza de bomba en el nosocomio.
Previamente durante la tarde, en coincidencia con la novedad de que a la joven de igual situación de La Plata le fue practicado el aborto en una clínica privada, alrededor de ocho llamadas telefónicas anónimas (voces femeninas y masculinas) amenazaron a médicos y enfermeros del Lagomaggiore, hospital público donde el gobierno local determinó en principio para cumplir el dictamen judicial.
Aunque luego el Arzobispado mendocino consideró que “hubo manifestaciones exageradas” de los grupos antiabortistas y militantes religiosos que defienden la vida desde el momento de la concepción, las amedrentaciones a médicos y a la madre de la joven continuaron con la amenaza de bomba al hospital que figura tercero en el concierto nacional en cuanto a nacimientos por año.
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