FIRMENICH HABRÍA DEJADO ESPAÑA AL TRASCENDER EL ORDEN DE CAPTURA
Como si se tratara de una película de espionaje, ahora dicen en España que el ex jefe montonero Mario Firmenich no está en ese país y pudo haber escapado al enterarse de la orden de detención librada en su contra la semana pasada por el juez federal Claudio Bonadío.
Así lo afirmaron fuentes policiales españolas a las agencias de noticias EFE y AFP. Según una de esas fuentes, “la hipótesis más plausible” es que Firmenich “ha huido de España”.
El juez Bonadío acusa a Firmenich de haber “facilitado” la captura y posterior desaparición de quince guerrilleros que a principios de 1980 volvieron al país para encarar la segunda etapa de la “contraofensiva” contra la dictadura militar.
De acuerdo con el juez, la cúpula montonera de aquel entonces ordenó a esos guerrilleros regresar al país sin que estuvieran dadas las condiciones “logísticas” que los resguardaran de las fuerzas represivas. Es decir, indirectamente los responsabiliza por sus muertes.
La orden de detención contra Firmenich fue librada el jueves pasado. Ese mismo día fueron detenidos a la mañana los otros dos sobrevivientes de la última cúpula montonera, Roberto Perdía y Fernando Vaca Narvaja, a quienes se les imputan los mismos hechos. Ambos fueron detenidos en la Capital Federal y ya fueron indagados por el juez.
Pero, según la prensa española, la orden en contra de Firmenich llegó a la jefatura de policía de Cataluña al día siguiente, el viernes. La última residencia conocida de Firmenich era en Vilanova i la Geltrú, un pueblo sobre la costa del Mar Mediterráneo ubicado a 40 kilómetros de Barcelona. Firmenich trabajaba en esta última ciudad. Daba clases en una universidad.
“Allí fue la policía a buscarle en cumplimiento de la orden, pero lo que vieron es que había abandonado el domicilio hace tiempo. Parece ser que en algún momento vivió allí. De hecho, allí está empadronado”, dijeron fuentes policiales españolas.
El abogado de Firmenich, Gustavo Maradini Drago, aseguró ayer a Clarín que su defendido se encontraba de vacaciones al momento en que se libró la orden de detención en su contra. “Allá están en pleno verano”, recordó. Maradini aseguró que Firmenich pasaba sus vacaciones dentro de España.
Según el defensor del ex líder montonero, éste había comenzado a tramitar en junio pasado la obtención de la ciudadanía española, y con ello el pasaporte de la Unión Europea. Pero dijo que Firmenich aún no obtuvo esos papeles, todavía tiene la ciudadanía argentina y se maneja con un pasaporte argentino.
Para agregar más misterio sobre el paradero de Firmenich, una fuente policial española admitió que “no se descarta que se mantenga oculto en Cataluña, pero la hipótesis más plausible es que esté en otro país en estos momentos”.
“Cuando se dictó la orden de detención, por precaución se miró en Barcelona, pero parece que no residía allí desde hace tiempo”, agregó la fuente policial citada por la agencia AFP.
De todos modos, el abogado de Firmenich reiteró ayer a Clarín que la estrategia a llevar en este momento es esperar a ver qué dice la Cámara Federal de Apelaciones sobre la eximición de prisión que Bonadío se negó a otorgarle al ex jefe montonero. Y esta decisión, una vez que hoy se presente la apelación de la defensa, demoraría unas dos semanas.
Mientras tanto, el juez Bonadío deberá decidir si procesa o no a Vaca Narvaja y Perdía, detenidos en la Unidad de Investigación Antiterrorista en el barrio de Palermo Chico, donde ayer fue día de visitas.
Esta causa se manejaba con el viejo Código de Procedimientos, en el cual el simple llamado a indagatoria ya implicaba el procesamiento del imputado. Pero la Cámara Federal dispuso luego tramitarla bajo el nuevo Código —creado en 1992— y, entonces, se debe dictar auto de procesamiento o sobreseimiento, o la falta de mérito para cualquiera de esas dos variantes.
Bonadío dio un giro inesperado a la causa el jueves pasado con la detención de los ex líderes montoneros. Es que esta causa tenía como imputados a los represores sospechados de haber participado en el secuestro, desaparición y homicidio de los quince montoneros que ingresaron al país a principios de 1980.
Fuentes del juzgado a cargo de Bonadío aclararon a Clarín que el juez no acusa a los ex jefes guerrilleros de haber “delatado” a sus compañeros, sino de haber “facilitado” sus detenciones por haberlos enviado al país sin la protección necesaria.
De hecho, los represores sabían dónde estaban guardadas las armas que usarían los montoneros para la “contraofensiva” y allí fueron detenidos algunos de ellos.
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