FISFE TAMBIÉN LE PEGÓ A LA SERENÍSIMA
Los industriales de Santa Fe arremetieron contra la decisión de la empresa La Serenísima de no respetar el acuerdo de precios con el gobierno nacional que devino en el aumento de las retenciones a las exportaciones del sector lechero. Pero además, advirtieron sobre los efectos que tendrá esta medida sobre la rentabilidad del conjunto de la cadena y las economías regionales.
La Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) señaló en un comunicado que “mientras las empresas lácteas de esta región se comprometieron y cumplieron las actas acuerdos firmadas con el gobierno nacional para sostener los precios, algunas de otras provincias los respetaron”.
Esta fue la actitud que tomó la empresa que comanda Pascual Mastellone, y aunque Fisfe no la nombra, sí advierte sobre las consecuencias que trajo para el resto de la industria.
“El grueso de la actividad exportadora -con presencia en más de 30 países- surgió de los esfuerzos de muchas industrias lácteas radicadas especialmente en las provincias de Córdoba y Santa, y frente a esta nueva realidad (las retenciones) se verán afectadas las acciones desarrolladas para la conquista de esos nuevos mercados.
“Al hallarnos a las puertas de un nuevo ciclo estacional de crecimiento de la producción, la mayor oferta interna, y el consiguiente efecto sobre los precios, podría llegar a comprometer seriamente la rentabilidad del conjunto de la cadena, tanto industria como producción, poniendo en juego la recuperación de la lechería y de muchas regiones del interior de nuestras provincias”, dice el comunicado que lleva la firma del titular de Fisfe, Carlos Garrera.
Por tanto, Fisfe le reclama al gobierno nacional “encontrar los mecanismos que permitan enfrentar los problemas sin afectar el desarrollo de largo plazo de las cadenas productivas”.
Los efectos hacia el sector podrían agudizarse en los próximos meses cuando se produce la suba estacional de la producción. Con lo cual “las retenciones no sólo afectarán la exportación de leche en polvo, sino también hará sentir su impacto sobre la exportación de otros productos”, advierte Fisfe.
Por su parte, el secretario gremial de Federación Agraria Argentina (FAA), Julio Curraz, señaló que “hay una gran preocupación en el sector y muchos tamberos manifestaron ya su intención de salir a la calle a demostrar su descontento”.
Por ahora, la comisión de lechería de FAA decidió llevar este tema para discutir en el consejo de la entidad que se reunirá el lunes 1º de agosto.
En tanto, el resto de los representantes del sector que forman parte de la Mesa Provincial de Lechería siguen analizando las medidas a tomar frente a la decisión del gobierno nacional.
“Estamos evaluando los tiempos y las acciones, pero también al diálogo si el gobierno nos convoca”, dijo Curraz, aunque anticipó que no ven intenciones de acercamiento de parte de las autoridades del Ministerio de Economía y la Secretaría de Agricultura.
Por otra parte, el dirigente federado reiteró que “con medidas de este tipo no van a bajar los precios de la leche en la góndola porque los formadores de precios no son los productores sino la industria y los hipermercados”.
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