Flor de Lis
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2014/12/Flor-de-lis-CARLOS-JOANNAS-D-MASSIMINI-PEPE-D%C3%8DAZ.jpg)
Eran los finales de los ‘90. Y aquel extraño comenzó a tocar los acordes de “Flor de Lis”. Su voz rasposa, sus ojeras malvas, su tono mezclado, su guitarra aflamencada nos dejó en silencio a todos en el “Club del Vino”. Se abrazaba a muchos con emoción. ¿Quién es este animal? Pregunté. “Carlitos”, me respondió Eduardo Baumann. Por Coni Cherep
No puedo decir que haya sido amigo de Carlitos Joannas. Sin embargo, nos queríamos. Y en mi caso, le tenía una admiración absoluta.
Hace más o menos un mes me tocó el hombro en la última fila del ATE – Casa España. Y me dio un apretado abrazo. Estaba flaco y en la mirada, una luz de despedida.
Carlitos Joannas se paseó con lentitud por toda la sala, y como en aquella noche del Club del Vino, abrazó a todos con la misma emoción.
Ayer, cuando su hermano Pepe Díaz nos dio la noticia por Facebook, empecé a temblar. Cuando se mueren estos duendes, nos morimos un poco nosotros.
Carlitos Joannas fue en los ‘70 el líder de Los Bichos de Candy, y después se fue de paseo por el mundo. Volvió a Santa Fe cuando todos se iban (de nuevo) y una noche me animé a preguntarle por que había regresado. “Porque acá está la verdad”, me dijo.
Cantaba canciones españolas que me conmovían, y cada vez que me encontraba en alguna platea de bar, no dejaba de cantarme alguna de ellas.
Fue un símbolo de esta ciudad. Antes y después de su viaje de 24 años por Europa. Nunca abandonó la bohemia, nunca decepcionó a la noche, ni a su guitarra, ni a sus hermanos los músicos.
Fue nuestro Camarón. Nuestra garganta desgarrada.
Anoche puse Flor de Lis, cantado por Antonio Karmona y me acordé de su sonrisa cruzada, de sus ojos cerrados cuando arrancaba los versos sentidos:
“Válgame Dios, el fin de nuestro amor / perdona por favor, no sé cuál fue aquel error.
Más no lo sé qué hacer, pero todo cambió/dónde estuvo el error, sólo sé que amé;
que amé, que amé, que amé”.
Cada vez que suene “Flor de Lis”, me voy a acordar de él.
Los santafesinos perdimos una voz imprescindible. Su cuerpo descansa después de una dura batalla.
Su música sonará por siempre en el aire.
Este contenido no está abierto a comentarios

