FRACASÓ EL INTENTO PARA AGREGAR UNA ÚLTIMA SESIÓN EN EL SENADO
Ayer fracasó el intento para que hoy el Senado tenga su última sesión del año. Hubo una razón protocolar y otra de fondo. La escasez de pasajes navideños para los legisladores y la falta de acuerdo político con el Gobierno para convertir la actual tasa de gasoil en un impuesto.
Desde primera hora de ayer, los jefes de los bloques del PJ, Miguel Picheto, y de la UCR, Mario Losada, intercambiaron llamadas para sondear cómo venía el quórum. Admitieron que no juntaban el número necesario. Los diputados y senadores ya habían calculado que la labor legislativa concluiría la semana pasada con tres sesiones maratónicas, desde el martes al jueves. Y ya contrataron sus pasajes de Navidad en función de esa agenda.
El miércoles pasado estalló el conflicto gremial con los empleados de APL que tomaron el Congreso en reclamo de un aumento salarial (que obtuvieron) y esa sesión se suspendió. Con una jornada menos hubo algunos proyectos de ley que no llegaron a votarse en ambas Cámaras. Entre ellos, el que convierte la actual tasa que grava al gasoil (18,5%) en un impuesto con una alícuota del 20,2%. Tuvo aprobación en Diputados pero no la votó el Senado. Ayer, fuentes cercanas al Palacio de Hacienda dijeron que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, pretendería que el Gobierno convoque a sesiones extraordinarias para discutir este asunto. Aún no se confirmó si el Gobierno convocará a sesiones extraordinarias este año pero si esto pasara, Lavagna no tendría la exclusividad en el armado de la agenda.
Ocurre que hay otros temas que quedaron en el tintero y generarían “más ruido” político entre el Gobierno y el Congreso que el impuesto al gasoil. Este tributo no estaría consensuado porque algunos legisladores sostienen que implicaría una suba en el precio. Fuentes petroleras incluso, dicen que ese combustible aumentaría hasta 4 centavos.
Además, el Senado debería discutir un marco regulatorio para el uso de las garrafas, el uso alternativo del butano y la refinanciación (más plazo y mejor tasa) para las deudas que los municipios arrastran desde la convertibilidad con organismos internacionales de crédito. Todos estos fueron votados por Diputados el jueves pasado pero no pasaron a la Cámara alta para ser aprobados (y, en consecuencia convertidos en ley) como si pasó con la jubilación anticipada .
Entre los grandes capítulos políticos, queda en la Cámara alta la designación como juez de Daniel Amorín, que el PJ intentó aprobar en dos sesiones perdiendo la apuesta por un solo voto. Y la aprobación del pedido de juicio político del juez de la Corte Antonio Boggiano. En Diputados está pendiente la ley de “donante pre sunto” de órganos y la reglamentación de los decretos de necesidad y urgencia, un tema que generó fuertes polémicas no sólo entre oficialistas y opositores sino en el seno del PJ.
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