FRACASÓ EL RASTRILLAJE EN BÚSQUEDA DE FERNANDA
Un rastrillaje para dar con el paradero de Fernanda Aguirre, realizado esta tarde cerca de la vivienda de la familia Lencina, dio resultados negativos, informaron fuentes policiales.
El sitio está ubicado en el sector oriental de la capital entrerriana, en calle Hernandarias al final, y en sus proximidades existe una cava en la que por espacio de varias horas trabajaron buzos tácticos de la policía entrerriana, sin encontrar ningún elemento de importancia para la pesquisa.
Las fuentes adelantaron que la búsqueda se trasladará en las próximas horas a otras zonas de Paraná, que no fueron dadas a conocer
El director del Centro de Atención a la Víctima, Walter Carballo, recibió hoy una amenaza, que también involucra a su familia, en el 0800 habilitado especialmente para registrar las llamadas telefónicas que permitan aportar datos sobre el paradero de Fernanda Aguirre.
“Dejate de hablar mal de la policía. No te olvides que tenés una mujer y dos hijos”, le dijo una voz masculina al funcionario mientras le brindaba detalles de su vehículo particular y de los movimientos de su familia.
En tanto, al menos nueve testigos comprometieron a Miguel Angel Lencina y a su esposa, Mirta Chaves, con el secuestro de Fernanda Aguirre, entre ellos dos personas que dijeron que la pareja mostró billetes de 100 pesos en una pizzería horas después de que la familia de la víctima pagara la suma exigida como rescate.
Según surge de la resolución de 18 carillas en la que el juez ad hoc de Paraná Ramón Ferreyra dictó ayer el procesamiento de Chaves, a la que tuvo acceso Télam, son al menos nueve los testigos que en el marco de la pesquisa aportaron elementos “clave” para vincular al matrimonio Lencina con el secuestro.
Los dos más reveladores son los de personas que aseguraron haber visto a la pareja cenar en una pizzería de la estación de ómnibus de Paraná, donde pagó la cena con un billete de 100 pesos sacado de un fajo de dinero que, se sospecha, pertenecía al rescate entregado por la familia Aguirre.
Según la resolución judicial, Chaves, considerada partícipe necesaria del secuestro cometido el 25 de julio pasado en San Benito, fue quien realizó los llamados extorsivos a los padres de Fernanda para que entregaran 2.000 pesos por la liberación de la adolescente.
Los investigadores determinaron que tres de los llamados se realizaron a las 19.33, a las 20.30 y 20.37 desde un teléfono situado en las puertas del comercio Granja Shot, vecino al denominado “Puente de Hierro”, donde luego se cobró el rescate.
Para el juez Ferreyra, fue la mujer del fallecido Lencina quien llamó por teléfono y también acompañó a su marido a buscar el dinero minutos después de las 21 del mismo día del secuestro.
La resolución indica que si bien Lencina dijo que ese día estaba en la localidad de San Martín de las Escobas, y citó como coartada el nombre de la empresa de micros que tomó, el precio de los pasajes y las personas que lo vieron, el magistrado tomó en cuenta los dichos de testigos que aseguraron haberlo visto en San Benito.
Por ejemplo, un empleado de una florería de esa localidad dijo que vio en cuatro oportunidades al condenado junto a su sobrino en la esquina de San Martín y Federación, mientras que otro testigo -presumiblemente el propio sobrino- reveló que Lencina atrapó a Fernanda y la llevó a una tapera de la zona.
El magistrado también fundamentó el procesamiento en los dichos de una testigo de identidad reservada que aseguró haber visto a Lencina, Chaves y otro hombre subrir a una chica parecida a Fernanda a un auto Ford Taunus verde entre las 15.45 y las 16 del 25 de julio.
Respecto de los llamados extorsivos, el juez indicó que el primero, realizado a las 19.33, coincide con los dichos de un testigo que vio a Chaves utilizar un teléfono público en compañía de su esposo.
Ese testigo dijo que la pareja realizó primero una compra en un negocio y que al momento de recibir el vuelto la mujer pidió cambio en monedas precisamente para hacer un llamado telefónico en la puerta del local.
En tanto, hay en la causa otro testigo que aseguró haber visto a Lencina y Chaves caminar hacia ese local y realizar otro llamado cerca de las 20.30.
También Ferreyra tuvo en cuenta otros dos testimonios de personas que aseguraron haber visto a una pareja de similares características a Lencina y Chaves regoger dinero de arriba de “Puente de Hierro” entre las 22 y 22.15 del 25 de julio.
Para el magistrado, con el dinero del rescate en su poder, el matrimonio se dirigió hasta la estación de ómnibus de Paraná, donde cenó una pizza en el local Plaza Norte, que pagó con el dinero del rescate.
Eso surgió de los dichos de una mesera que los atendió y relató que al momento de pagar la pizza el matrimonio entregó un billete de 100 pesos.
Otra mujer, conocida de Lencina, en tanto, agregó que se encontró a la pareja en la pizzería, momento en que vio que el hombre tenía en su poder muchos billetes de cien pesos.
Esta misma testigo dijo que Chaves realizó un llamado telefónico cerca de la 1.30 del 26 de julio, lo que el juez vinculó con el último llamado que recibió la familia Aguirre de los secuestradores, efectuado a la 1.24.
El magistrado, a la hora de resolver, consideró que de la prueba obtenida surgen indicios suficientes como para considerar a Chaves coautora del secuestro, junto a Lencina, para quien, con su muerte, quedó extinguida la acción penal.
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