FRACASÓ LA GESTIÓN DEL GOBIERNO Y LAS PREPAGAS SUBEN LA CUOTA
Pese al intento oficial, las empresas de medicina prepaga aumentarán desde febrero, y otras desde marzo, entre un 8 y un 15% el valor de las cuotas. En promedio, la suba rondaría el 10%.
El aumento podría afectar a unos 800.000 beneficiarios que cuentan con planes individuales o familiares. Además, hay otro 1,7 millón de beneficiarios con planes corporativos o de empresas que más adelante también podrían sufrir subas.
Tras una reunión que se extendió por más de tres horas en la sede de la Subsecretaría de Defensa de la Competencia y del Consumidor, su titular, Patricia Vaca Narvaja, no logró que los representantes de las diferentes cámaras que agrupan a las prepagas revieran la postura de incrementar las cuotas, que anunciaron a comienzos de mes.
Vaca Narvaja le dijo a Clarín que las tres cámaras del sector (CIMARA, ACAMI y ADEMP) señalaron que no sabían qué empresas habían decidido aumentar las cuotas, pero justificaron los aumentos previstos por el incremento de los costos.
La funcionaria adelantó que las cámaras se comprometieron a presentar la semana próxima un listado de las empresas y los planes que tienen previsto aumentar la cuota. También, cómo prevén asistir a los “grupos vulnerables” que no pueden afrontar las subas, como gente de mayor edad.
Vaca Narvaja pidió a los usuarios que informen a la Subsecretaría (0-800-666-1518) apenas reciban la notificación de las prepagas para analizar si respetan las cláusulas de los contratos.
Según la funcionaria, durante la convertibilidad, las prepagas fueron subiendo el precio de las cuotas mucho más que la inflación, con lo que ingresaron al período posdevaluatorio con un gran “colchón”. Luego aplicaron diversas subas, según los planes.
En cambio, desde el sector prepago, Claudio Belocopitt, presidente de Swiss Medical, dijo que los aumentos previstos reflejan sólo “lo mínimo indispensable”, a pesar del aumento del dólar —de alto impacto sobre los equipos e insumos médicos— y otros costos. Belocopitt agregó que “si la prepaga no aumenta la cuota el afiliado debería preocuparse, porque seguramente están ajustando la calidad del servicio”, y aseguró que, desde la devaluación, en promedio los planes aumentaron el 22%. Y ahora podrían subir otro 10%, lo que estaría por debajo del 46% que, en promedio, aumentaron los precios al consumidor. Aun así sería superior a lo que aumentaron los ingresos de la población.
El impacto del aumento de la cuota se debe, además, a una característica del sistema. Los afiliados que no quieran pagar el aumento y decidan traspasarse hacia otra que mantenga sus precios o tenga una cuota más baja corren el riesgo de perder los beneficios de la antigüedad en la empresa que abandona. En ese caso podrían no ser aceptados por otra prepaga por la posibilidad de tener una enfermedad preexistente, que se estaba tratando en su actual prepaga.
Del encuentro también participaron diferentes entidades de defensa del consumidor, quienes rechazaron los aumentos anunciados. Así Américo García, de la Unión de Usuarios y Consumidores, dijo que “las empresas no aceptaron la propuesta de postergar el aumento”. Agregó que las autoridades deberían analizar si en la decisión de ajustar sus precios las empresas de servicios de medicina prepaga “no ejercen una situación de cartelización”. Hasta ahora unas 30 empresas ya han comunicado a sus afiliados que incrementarán sus cuotas desde febrero.
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