FRANCIA: AUNQUE MENOR, LA VIOLENCIA NO CESA
Mientras el gobierno espera que hoy el Parlamento le dé luz verde al proyecto de ley que presentó ayer para extender por tres meses el estado de emergencia, la violencia que desde hace tres semanas golpea a Francia sigue disminuyendo y las autoridades policiales ya hablan de una situación “casi normal”.
Anoche fueron incendiados en todo el país 215 vehículos, frente a los 284 que habían sido quemados antenoche y los más de 1.400 a los que se había prendido fuego en el punto más álgido de la crisis, que ya lleva 19 días. También fueron detenidas 71 personas, 44 menos que en la noche del domingo al lunes.
A diferencia de otras veces, no se registraron enfrentamientos importantes ni heridos, aunque en la región oriental del Loira un grupo arrojó tres bombas incendiarias contra una mezquita en la que causó algunos destrozos menores.
Después de casi tres semanas de hechos de violencia protagonizados casi exclusivamente por jóvenes y adolescentes descendientes de inmigrantes del norte de Africa, el gobierno aprobó ayer un proyecto para prolongar tres meses el estado emergencia instaurado el 8 de noviembre, que, entre otras medidas, permite imponer el toque de queda en las localidades más afectadas.
La iniciativa será examinada por la tarde por los diputados. La oposición de izquierdas se dispone a votar contra la prórroga, pero como el partido conservador gobernante tiene la mayoría absoluta se da por descontada su aprobación.
La ola de violencia se desató después de que dos adolescentes murieran electrocutados mientras se escondían de la policía en una estación generadora en el suburbio parisiense de Clichy Sous Bois.
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