FRANCIA: DISMINUYE LA VIOLENCIA URBANA
Los hechos de violencia urbana que desde hace dos semanas golpean a Francia parecen ir diminuyendo y anoche, por segunda noche consecutiva, se registró un menor número de autos incendiados que en la jornada previa. El toque de queda autorizado por el gobierno fue aplicado en al menos cinco regiones.
Según informó la policía francesa, anoche fueron quemados 482 vehículos y detenidas 203 personas. El director general de la policía nacional, Michel Gaudin, destacó que las cifras marcan “un importante reflujo” de la violencia. La noche anterior hubo 617 incendios y 280 detenidos y entre el lunes y el martes se registraron 1.173 autos quemados y 330 detenidos.
Al mismo tiempo, las autoridades describieron como “muy tranquila” la situación en Seine Saint Denis, la región del norte de París donde comenzaron los disturbios que luego se extendieron a unas 300 ciudades y pueblos de Francia.
Ante la extensión de la violencia –que en las 13 noches previas dejó más de 6.600 vehículos incendiados y unas 1.800 personas que fueron detenidas por al menos 24 horas-, el gobierno francés puso en vigor el estado de emergencia que posibilitó fuertes controles y toques de queda.
Los incidentes, protagonizados por jóvenes y –sobre todo- adolescentes descendientes de inmigrantes, se desataron después de que dos jóvenes murieran electrocutados mientras, aparentemente, huían de la policía y tienen como fondo la situación de marginalidad y la sensación de discriminación que viven esos sectores.
Ayer, cuando ya parecían empezar a disminuir los incidentes- el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy –a cuya política de mano dura se dirigen las críticas de los jóvenes que piden su renuncia-, sorprendió a gran parte de la clase dirigente al proponer la expulsión de los 120 extranjeros detenidos en los disturbios.
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