FRANCIA ES SUPERIOR Y ELIMINA A BRASIL
Promesa de partidazo en Frankurt. En un Mundial apenas discreto, donde abundaron los partidos mediocres, Brasil y Francia tenían la oportunidad de mostrarle al mundo sus cualidades, que son muchas. Portugal esperaba por el ganador en una de la semifinales.
Con Juninho Pernambucano en lugar del irregular Adriano, el pentacampeón se plantó en el mediocampo desde el comienzo. Tuvo la iniciativa ante el conjunto de Domenech, que no se amilanó y desde los pies de su creador, Zinedine Zidane, comenzó a llegar con peligro. Con Henry a la expectativa, parado entre los centrales brasileños esperando “la” habilitación.
El planteo de los franceses sorprendió a Brasil, que no tenía la pelota, no dominaba y, sin dudas, estaba incómodo. Todo era de los europeos. Es verdad, no llegaba a lastimar, pero era superior. Makelele y Vieira eran los patrones de la mitad de la cancha y anulaban a Ronaldinho y Kaká, por lo tanto, arriba todo dependía de lo que pudiera inventar Ronaldo.
Lo cierto es que el ritmo fue decayendo con el correr de los minutos y todo era monótono, tedioso, aburrido. Francia era más ambicioso, pero le faltaba profundidad. Malouda, que complicaba y mucho a Cafú, metió un cabezazo que se fue a un par de metros del arco de Dida en lo que fue la chance más peligrosa del equipo de Domenech. ¿Ronaldinho? Brillaba por su ausencia, otra vez.
En el cierre de la primera etapa, Zidane hizo una jugada del ’98 y habilitó a Vieira, quien picó libre hacia el arco brasileño. Juan lo bajó a metros del área y el árbitro español Medina Catalejo determinó que no era una falta de último recurso. Polémica decisión. El tiro libre de Henry no trajo consecuencias pero había una certeza: Francia lo tenía a maltraer.
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